Un 10 de
agosto de 1897 llega la aspirina.
Ácido acetilsalicílico: el ácido acetilsalicílico: un principio
activo cuyas primeras y más conocidas indicaciones lo muestran
como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, eficaz y bien
tolerado.
El doctor Felix
Hoffmann desarrolla una forma pura y estable del ácido
acetilsalicílico. En sus notas de laboratorio ya sugiere
que “debido a sus características físicas tales como un sabor
ácido sin efectos corrosivos, el ácido acetilsalicílico es
superior al ácido salicílico, por lo que debería ser probado por
su utilidad”.