El Audi Q7
cuenta con un propulsor diesel de doce cilindros en V
dotado de un verdadero torrente de tecnología. Acelerar de
0 a 100 km/h en 5,5 y alcanza una velocidad máxima de 250
km/h, limitada electrónicamente. Tiene una potencia de 500
CV y un par máximo 1000 de Nm entre 1.750 y 3.000 rpm. Su
consumo medio es de 11,9 litros cada 100 kilómetros. Es el
motor diesel más potente del mercado. Saldrá a la venta el
próximo verano.
>Tiptronic de 6 velocidades
El motor está acoplado a una nueva caja de cambios
tiptronic de seis velocidades, que ha sido robustecida.
Según Audi, cambia de manera más rápida y cómoda.
El nuevo
V12 TDI de producción, se ensambla en la planta de Györ,
Hungría. Tiene una distancia entre los centros de sus
cilindros de 90 mm, valor estándar en motores de este
tipo. No obstante, el V12 TDI presenta un ángulo entre
bancadas de 60º, en lugar de 90º, lo que deriva en la
disminución de inercias.
La
capacidad cúbica de 5.934 cm3 deriva de una cota de
diámetro de 83 mm y una carrera de 91,4 mm, idéntica a la
del 3.0 TDI. Su longitud de 684 mm supera en sólo 166 mm a
la del V8 TDI. Esta contención en las dimensiones externas
son uno de los requisitos iniciales para que el V12
pudiera acomodarse en el vano del Q7.
Bloque de aleación ligera
El bloque del V12 TDI está construido en aleación de acero
con grafito vermicular. Este material, conocido como GJV-450,
se utilizaba ya en los motores V6 y V8 del fabricante
alemán.
Producido a
través de un procedimiento de fundición patentado, el GJV-450
es aproximadamente un 40% más rígido y un 100% más
resistente a la fatiga que el acero resultante de la
fundición gris. Ello permitió que el equipo de desarrollo
redujera el grosor de las paredes de los cilindros. La
reducción de peso que propicia este proceso con respecto
al de la fundición gris convencional se cifra
aproximadamente en un 15%.

El
cigüeñal, forjado a partir de una aleación de acero al
cromo y molibdeno, va sujeto por un rodamiento principal
de altísima rigidez fabricado en acero reforzado por
grafito nodular. Las bielas forjadas están fabricadas
mediante un proceso de fisuración programada, mientras los
pistones forjados son de aluminio.
Las dos
culatas se componen de tres elementos principales. Su
parte inferior está hecha de una aleación de aluminio
altamente resistente y ligera, con los conductos de
admisión y escape integrados. La sección superior alberga
los conductos por los que fluye el aceite de engrase y los
dos árboles de levas van situados en el interior de una
estructura de refuerzo.
Las
válvulas están movidas mediante balancines de rodillos de
baja fricción, con una relación de compresión de 16:1.
Para definir el flujo de turbulencias de los gases de
escape se recurrió al mismo diseño de los V6 y V8 TDI. Así
se alcanzó la cota óptima y el perfecto equilibrio entre
emisiones y prestaciones.
Inyección ultramoderna
Al igual que la mayoría de los motores Audi con
arquitectura en V, la distribución sin mantenimiento por
cadena va situada en la parte posterior del motor, en una
disposición que permite ahorrar espacio. Así, la correa
dentada va engarzada a polea del cigüeñal. Dicha polea
mueve también las dos cadenas simplex que accionan los
árboles de levas. Otras dos accionan la bomba de engrase y
las dos bombas de alta presión del sistema de inyección
common rail.

Las dos
nuevas bombas de gasoil de doble sellado y alta presión
forman parte del novedoso sistema de inyección por common
rail desarrollado por los especialistas de Bosch. Ambas
generan hasta 2.000 bar en los conductos, cuando hasta
ahora se alcanzaban valores de hasta 1.600 bar.
Los piezo
inyectores, dotados de puntas de ocho orificios, también
han sido sometidos a una exhaustiva actualización. En la
cámara de combustión se efectúa un pulverizado óptimo
gracias a la elevada presión de combustible del common
rail. El resultado de ello es una combustión más rápida y
homogénea, que redunda también en un sonido mucho más
agradable. Gracias a una combustión tan eficiente, la
mejoría en prestaciones y consumos es palpable, lográndose
también un índice de emisiones menor.

Inyectores piezoeléctricos
Los inyectores de última generación operan con el
principio de funcionamiento piezoeléctrico. Cuando se crea
una corriente eléctrica, los cristales piezoeléctricos se
expanden en milisegundos. Dicha expansión se conduce en
línea directamente a través de los inyectores del V12 TDI,
que contienen más de cien cristales piezoeléctricos, a las
agujas de la tobera sin que intervenga mecanismo alguno en
el proceso.
Existe la
posibilidad de variar el número de procesos de inyección
por cada carrera del pistón utilizando esta tecnología de
piezo inyección. En el caso del V12 TDI se pueden realizar
hasta cinco inyecciones por carrera.
Al margen
de la inyección principal, se pueden programar inyecciones
previas y posteriores. Las inyecciones piloto redundan en
una mejora de la acústica resultante de la combustión. Las
posteriores están destinadas a incrementar la temperatura
de las emisiones, contribuyendo a la regeneración de los
dos filtros de partículas que el sistema de escape lleva
como equipo estándar.
Motor biturbo
Los dos turbos se encuentran en el exterior del motor, uno
por cada bancada de cilindros. Gracias a su geometría
variable, el flujo de gases de escape está continuamente
entrando en las turbinas. Ello permite también que tengan
una respuesta inmediata a regímenes bajos de giro del
motor, alcanzando también una elevada eficiencia a plena
carga.

Los dos
turbocompresores son capaces de generar una presión de
hasta 2.6 bar y su acción resulta decisiva para que se
alcancen el excepcional par máximo de 1.000 Nm, disponible
entre 1.750 y 3.000 rpm. Con sus 500 CV (368 kW) de
potencia, este diesel desarrolla una potencia específica
de 84,3 CV (62 kW) por cada litro de cilindrada.
Refrigeración
Dos radiadores de aire de gran tamaño son los encargados
de contener la temperatura del aire que comprimen los
turbos. El V12 cuenta con un conjunto de escape de doble
flujo en el que van alojados los dos filtros de
partículas. La configuración de la admisión es muy similar
y cada bancada de cilindros contiene un filtro de aire,
detrás del que se encuentra un caudalímetro. La gestión
del motor se lleva a cabo mediante una unidad electrónica
de control, mientras que una segunda está disponible por
si su entrada en funcionamiento se hace necesaria.
El Audi Q7
V12 TDI cumple la norma Euro 5 de emisiones, que entrará
en vigor en 2010, imponiendo una disminución de las
emisiones de óxido de nitrógeno. Los ingenieros de Audi se
han concentrado en optimizar la recirculación de gases. A
carga parcial, hasta un 50% de las emisiones son
reconducidas al colector de admisión, con el objetivo de
reducir las mencionadas emisiones de óxido de nitrógeno.
Este sistema de recirculación de gases, de gran tamaño,
está emplazado en la sección superior de la V formada por
los cilindros y va acompañada de un radiador de agua
destinado a disminuir considerablemente la temperatura de
las emisiones.
Ligeras diferencias en su diseño
Los cambios más apreciables a primera vista son los
paragolpes delantero y trasero. La parrilla del radiador
monobloque cromada es similar a la de los Audi S6 y S8.
Estos automóviles, con sus motores V10 FSI, son los
deportivos referencia entre los de su clase.