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Música |
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Guaraná, es un grupo de
Alicante
que empezó como trío hacia
1991 llamándose "Popster".
Con la llegada de Vicente Mirás se pasaron a "lo eléctrico", y cuando fue un
quinteto pasó además a ser latino. Sus componentes, por aquel entonces, eran
Juan Ramón Arnáiz (voz),
David Navarro (Guitarra), Cuco Chelín (percusión),
Vicente Miras (guitarra
eléctrica y bajo)
y Francisco Cherro Prieto (batería).
Todos componían, pero sobre todo David y Juanra. |
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Hacia 1996 ya no
se sentían tan identificados con su nombre, pues su música era fundamentalmente
latina. Fue durante una de las sesiones de grabación de la maqueta, cuando a
David Navarro, el guitarrista, le dolía la cabeza y entraron en una farmacia,
viendo un cartel que ponía:
Guaraná. Les
gustó la sonoridad del nombre, buscaron el significado y vieron que era una
planta con alto contenido en cafeína que revitalizaba. Y como se sentían
identificados con esta planta y sus efectos revitalizantes, decidieron
rebautizarse como "Guaraná".
Después de recorrer todos los bares de
Alicante se
fueron a Madrid
en el 2000.
Empezaron tocando en el
metro, en la
Estación del Sol y luego se pusieron a repartir
maquetas. Por
las noches se recorrían todos los bares de la capital, en los que les dejaban
mostrar su música. Hicieron muchísimos conciertos, durante diez años de trabajo,
hasta que consiguieron sacar a la luz su primer disco, "El Efecto Guaraná",
cosechando su mayor éxito con "En
la casa de Inés".
Ya con el el disco de “Guaraná” en 2004 el grupo estaba formado por sólo tres
componentes: Juanra Arnáiz, David Navarro y Cuco Chelín. Y en 2006 con el disco
“La Furgoneta del Amor” el grupo se quedó reducido a un dúo formado por Juanra
Arnáiz y David Navarro.
Discografía
Influencias
El grupo tiene influencias de
Carlos Santana,
Radio
Futura,
El Último de la Fila,
Los
Secretos,
Bunbury y
Ketama, mezclado con ritmos brasilenos y africanos.
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| La
furgoneta del amor |
Parece que es cierto,
todo lo que he bebido y no,
aún no me he muerto.
Me siento en tu cama, dos pájaros se dan amor,
sobre una rama.
Hay que ver que cosas se me ocurren,
me ha sobrao´ un culito de champagne...
No sé si volveré, hoy marcharé sin ti
nos vimos una noche y luego desaparecí.
Y tú me llamarás desde cualquier rincón,
donde una vez paró mi furgoneta del amor.
Yo nunca te miento, soy marinero y volveré,
a entrar en tu cuerpo.
Me siento cansado, han sido cien de minibar,
haré testamento.
Hay que ver que cosas se te ocurren,
dices que me quede un día más...
No sé si volveré, hoy marcharé sin ti,
nos vimos una noche y luego desaparecí.
Y tú me llamarás desde cualquier rincón,
donde una vez paró mi furgoneta del amor...
Aún recuerdo tu canción
y esa forma de mirar;
ya no sé nada de ti
no eres un recuerdo más...
No sé si volveré, hoy marcharé sin ti
nos vimos una noche y luego desaparecí
y tu me llamarás desde cualquier rincón
donde una vez paró mi furgoneta del amor
no eres un recuerdo mas...
no se si volveré, hoy marchare sin ti
nos vimos una noche y luego desaparecí
y tu me llamaras desde cualquier rincón
donde una vez paro mi furgoneta del amooooor |
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Frase
célebre de esta página:
Apresúrate; no te
fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos
lo estará mañana.
Ovidio (43 AC-17)
Poeta latino.
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Extrañas señales ... |
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Algo para aprender en esta
página:
¿Se debe añadir la
leche al té o el té a la leche?
| Hay
tantas maneras de preparar un té que hasta los propios
británicos no están de acuerdo sobre cuál es la adecuada. Sin
embargo prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que, si
se quiere tomar té con leche, se debe echar primero la leche y
sobre ella el té. De la misma manera, hay acuerdo en que la
leche debe ser fría y sin que previamente haya sido hervida.
Los
taninos, uno de los principales componentes del té, son los
responsable de su sabor amargo y astringente.
Al añadir
leche al té, los taninos se unen a las proteínas de la leche y
disminuye en gran manera su astringencia.
Si se echa
la leche sobre el té caliente, las proteínas de aquella se
desnaturalizaran en parte perdiendo entonces la capacidad de
enmascarar a los taninos. Al echar el té caliente sobre la
leche fría se consigue que la temperatura aumente lentamente,
dándole tiempo a la leche a realizar su tarea. De la misma
manera, en la leche hervida, las proteínas ya se encuentran
desnaturalizadas. |
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