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El herpes genital o herpes símplex II
es una infección viral caracterizada por llagas. Su
contagio se produce con el contacto de la piel, a través de
relaciones sexuales orales o genitales, con alguien que esté
infectado. |
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El virus puede pasar cuando está en un
estado activo (cuando las llagas son aparentes) o en un estado
preactivo (caracterizado por picazón y hormigueo en las áreas
donde generalmente aparecen las llagas). Sin embargo, muchas
veces, el contagio se produce antes de que la persona infectada
sepa que él o ella tiene el virus.
Los primeros signos del herpes son:
Síntomas posteriores:
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Llagas rojas y pequeñas
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Fiebre
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Debilidad.
En las mujeres, aparece más frecuentemente
el herpes genital en:
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Nalgas
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Ano
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Ombligo
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Muslos
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Área genital
En los hombres aparece en:
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Pene
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Testículos
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Nalgas
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Ano
-
Muslos
Es importante mencionar que esta es una
enfermedad incurable que queda permanentemente en el cuerpo.
Puede estar inactiva, sin causar síntomas y puede reaparecer en
cualquier momento. Debido a ello, se recomienda que tan pronto
sale la primera llaga o erupción, la persona reciba la atención
de un especialista. Además del tratamiento médico, existen
algunos remedios caseros y naturales que ayudan a aliviar y
mejorar los síntomas como los siguientes:
Remedios
populares
Remedio
popular #1:
Poner hielo picado dentro de una bolsa
plástica y envolverla en un paño o tela de sábana (no se
recomienda una toalla de felpa, ya que es demasiado gruesa para
transmitir efectivamente el frío). Luego, aplicar esta bolsa
directamente sobre el área cuando aparecen los primeros síntomas
de ardor o picazón. Mantenerla allí por 15 minutos. Aplicar
varias veces durante el día.
Remedio
popular #2:
Aplicar dos cucharadas de harina de arroz
o maicena sobre el área afectada para reducir la picazón.
Remedio
popular #3:
Tomar un baño de asiento caliente por aproximadamente 10 minutos
tres veces al día para acelerar el proceso de secar las llagas.
Al terminar el baño, seque la zona con un secador de pelo, con
aire tibio o frío, no caliente. Esta acción resulta calmante y,
tal vez, acelera el proceso de resecar las llagas.
Remedio
popular #4:
Empapados pedazos de franela con una taza de aceite de ricino,
luego se debe colocar sobre el estómago y cubrirlo con plástico.
Luego, aplicar, por una hora, una almohadilla eléctrica
calefactora. Se aplica varias veces al día cuando aparece un
ataque de herpes.
Remedio
popular #5:
Hervir dos cucharadas de té negro en una
taza de agua por 10minutos. Luego, se retira del fuego y se
deja refrescar. Aplicar directamente la infusión sobre las
llagas lo cual ayudará a calmar el ardor. Otra forma
alternativa es usar dos bolsas de té negro mojadas y frías y
aplicarlas directamente sobre las áreas afectadas.
Recomendaciones
No tocarse.
Las llagas no deben tocarse,
ya que si lo hace
puede
contagiar a otras partes del cuerpo como la boca o los ojos con
los dedos contaminados. Si teme rascarse cuando está dormido,
puede cubrir sus llagas con una gasa.
Evitar los ungüentos. Las llagas genitales necesitan
mucha ventilación para sanar. Por ello, se debe evitar los
ungüentos antibióticos, ya que bloquean el paso del aire y frena
el proceso de cicatrización. Si usa una crema de cortisona, es
aún peor porque puede inhibir el sistema inmunitario y fomentar
el crecimiento del virus.
Usar ropa
interior holgada de algodón. Como en la recomendación
anterior, es fundamental que las personas que sufren de herpes
genital usen solamente ropa interior que permita una buena
ventilación de la piel como es el caso de tela de algodón. En
cuanto a las fibras sintéticas, es mejor evitarla. Si se usa
panti medias de nylon, se debe tratar de comprar aquéllas con
puente de algodón. Si desea ponerse un traje de baño, se
aconseja cortar el puente de algodón de unas panti medias y
coserlo al traje de baño.
No dañar a
otros. Evitar tener relaciones sexuales cuando hay llagas
presentes, ya que el herpes resulta sumamente contagioso en esa
etapa. Cuando no se presenten llagas tal vez no contagie el
virus, pero deberá emplear condón para asegurar a su pareja una
mayor protección y la tranquilidad de su conciencia.
Llevar un
diario del herpes. Se aconseja que las personas con herpes
genital utilicen un diario y escriban allí cada vez que ocurre
un brote de herpes. Esta acción puede ayudar a identificar qué
alimentos, tensión emocional, medicamento le ha provocado la
reaparición del herpes para así descubrir el factor
desencadenante y evitarlo en el futuro.
Mantenerse seco. Es importante conservar el área genital
lo más seco posible. Para ello, después de un baño o una ducha,
se recomienda que las personas con herpes genital se sequen a
golpecitos (es decir, no restregarse) con una toalla. Otro
punto interesante es usar una toalla específica para secarse el
herpes y otro para secarse el resto del cuerpo. De esta forma
no sólo se evita propagar el virus a otras partes sino a otras
personas. Si la zona con herpes es demasiado sensible para
secarse con toalla, se puede usar el secador manual de cabello
en la posición de baja temperatura.
Si una mujer está embarazada y ha
contraído herpes genital, debe recibir ayuda médica inmediata,
ya que los bebés que nacen con herpes pueden sufrir daños
serios. Por ello, se recomienda:
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Que el
médico le haga regularmente los cultivos vaginales y
cervicales (para determinar si usted tiene virus activos).
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Que si la
lesión se encuentra activa al momento del parto, la
embarazada debe consultar con el doctor sobre la alternativa
de tener una cesárea para proteger al bebé de la infección.
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