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A través de una docena
de animales, el horóscopo chino engloba 12 virtudes del hombre.
Es una ciencia milenaria que llega intacta a la actualidad, y es
consultada con la esperanza
de que el destino augure una buena nueva.
"Cómo será mi mañana / responda quien pueda / cómo será mi acontecer
/ mi destino será
como Dios quiera", dice con alegre tonada la canción O amanha,
interpretada por la
vocalista brasileña Simone. Y es que la necesidad del hombre por
saber lo que le depara
el futuro es tan universal y antigua como el hombre mismo. Dicho
anhelo, saciado a través
de la quiromancia, la cartomancia y la astrología, principalmente,
se institucionalizó de tal
manera en el mundo contemporáneo, que causa risa recordar que alguna
vez estas
corrientes hayan sido objeto de fatales persecuciones por ocuparse
de leer el porvenir, por
ejemplo, en el movimiento de los astros. |
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Una de las
corrientes que gana cada vez más adeptos en nuestros días es
aquella que procede de la lejana China. De esa cultura milenaria
se heredó la astrología denominada china, la cual, al igual que
la occidental, reúne en 12 símbolos, los diferentes
temperamentos, las diversas maneras como el ser humano se
presenta ante el mundo.
Para los chinos lo importante no es conocer únicamente las
cualidades y virtudes individuales ni adelantarse demasiado al
futuro, de lo que se trata es de saber cómo actuar en diferentes
aspectos de la vida tomando en cuenta el bastimento emocional y
de talentos
con el que se aterriza en el mundo. |
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Lo relevante para esta creencia ancestral no es tener a la mano la
lista de sucesos que depara los meses o el año venidero, sino
aprender a armonizarse frente a dichos eventos. Se trata, en
definitiva, de equilibrar el yin y el yang que se encuentran
presentes en cada signo, y en cada individuo. Según la filosofía
oriental, las dos polaridades complementarias que rigen el ser. El
yin se asocia con lo femenino, la introspección, con la oscuridad y
en la naturaleza encuentra su imagen en la Luna. El yan se vincula
con lo masculino y se asocia con la luz, la extroversión, el Sol. En
resumen son dos fuerzas que se interrelacionan armónicamente y que,
gráficamente, se representan en el, hoy muy difundido, símbolo de la
Gran Polaridad.
Dónde, cómo, cuándo. Algunos no le dan crédito, pero tantas veces
repetida la leyenda del surgimiento del horóscopo chino, ya es
asumida como verdad absoluta, quizás por su carácter poético y por
su alusión a Buda, la adorada divinidad asiática. Lo cierto es que
la astrología china existía mucho antes del nacimiento de este
maestro. La leyenda relata que Buda antes de abandonar la Tierra
convocó a aquellos miembros de la creación, distintos al hombre, que
simbolizaran las diferentes virtudes del ser humano. Se dice que si
bien invitó a todo el reino animal, sólo comparecieron 12 especies
las cuales fueron premiadas. A partir de ese momento, cada año
recibiría el nombre de un animal, de manera que al cumplirse 12 años
se iniciaría un nuevo ciclo. La leyenda no es mezquina y abunda en
otros detalles. Afirma que a las puertas de Buda llegó primero la
rata (la inteligencia), luego el búfalo (la fortaleza) seguido del
tigre (el coraje), quien después de haber sorteado numerosos
obstáculos, alcanzó su objetivo. La liebre (la virtud), con
tendencia a distraerse por el camino, se trazó la meta y llegó de
cuarto lugar.
En el orden siguieron el dragón (el ímpetu), la serpiente (la
sabiduría), el caballo (la pasión), la cabra (la ternura), el mono
(la imaginación), el gallo (el orgullo), el perro (la fidelidad) y
el cerdo (el afecto). A diferencia del horóscopo occidental, donde
los signos se distribuyen a lo largo de los 12 meses del año, la
antigua tradición china se basa en los años lunares. Sin embargo, es
importante tener claro que el Año Chino no comienza el mismo día que
en Occidente. Por esa razón es necesario consultar la tabla que
resume el inicio de los años lunares y en la que se precisa, en
consecuencia, el día exacto en el que arranca cada signo, que
siempre será después del equinoccio de primavera.
Así, para saber el signo zodiacal correspondiente sólo es necesario
saber la fecha de nacimiento. Así mismo, a cada signo le corresponde
un elemento, ya sea metal, madera, fuego, agua o tierra. Dichos
elementos, presentes en la naturaleza, otorgan o restan determinadas
características o virtudes, y se mezclan armónicamente pues una es
hija de la otra, según reza la enseñanza china: "La tierra engendra
el metal, que engendra el agua, que engendra la madera, que engendra
el fuego." Los signos de tierra tenderán a la practicidad y al
sedentarismo. Los de metal serán personas decisivas y detallistas,
mientras que los de agua serán calmos y reflexivos. La madera se
manifiesta como creatividad y entusiasmo. El fuego se traduce en la
personalidad por medio de la expresividad, el apasionamiento y la
socialización. |
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Descripción de los
signos del horóscopo chino |
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Rata |
Buey |
Tigre |
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1900,
1912, 1924, 1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 1996. |
1901,
1913, 1925, 1937, 1949, 1961, 1973, 1985, 1997. |
1902,
1914, 1926, 1938, 1950, 1962, 1974, 1986, 1998. |
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Conejo |
Dragón |
Serpiente |
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1903,
1915, 1927, 1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999. |
1904,
1916, 1928, 1940, 1952, 1964, 1976, 1988, 2000. |
1905,
1917, 1929, 1941, 1953, 1965, 1977, 1989, 2001. |
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Caballo |
Cabra |
Mono |
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1906,
1918, 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002. |
1907,
1919, 1931, 1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003. |
1908,
1920, 1932, 1944, 1956, 1968, 1980, 1992, 2004. |
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Gallo |
Perro |
Cerdo |
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1909,
1921, 1933, 1945, 1957, 1969, 1981, 1993. |
1910,
1922, 1934, 1946, 1958, 1970, 1982, 1994. |
1911,
1923, 1935, 1947, 1959, 1971, 1983, 1995. |
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