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Decidieron
cantar en castellano, cambiaron el nombre del grupo por el de Harén y
dieron a sus temas un toque más pop y algo más comercial. Firmaron un
acuerdo con una pequeña compañía independiente con la que grabaron dos
discos, el primero de ellos un mini-LP de edición muy limitada que salió a
la venta sin contar con apenas promoción y sin demasiado apoyo por parte de
la discográfica: "Grabamos un LP que era bastante más duro que el estilo de
ahora", recuerda Joaquín. "No hacíamos heavy, pero el disco sí tenía
un toque más contundente y mucha mayor presencia de ritmos rock".
Más tarde,
una nueva renovación de estilo e imagen musical hizo que surgiera el nombre
de Iguana Tango, momento en el que Kike, que hasta ese momento había formado
parte del grupo, decide alejarse de él para centrarse en otros proyectos.
Era 1999 y la formación del grupo se amplíó con un nuevo contrato
discográfico y dos nuevas incorporaciones.
Poco después,
Iguana Tango grabó una maqueta y publicó el álbum El nacimiento de la
Iguana en septiembre de 1999. Del álbum se editaron dos singles que
funcionaron bien entre crítica y público, tras lo cual iniciaron una amplia
gira promocional que les mantuvo ocupados hasta finales de 2000, y en la que
compartieron escenario con artistas como La Barbería del Sur,
Noelia y Azuquita, entre otros.
En un
principio, el grupo se planteó empezar a desarrollar el siguiente disco, sin
embargo, se enfrentaron a un nuevo cambio de formación, por el cual el
batería y uno de los guitarristas del grupo decidieron recorrer sus propios
caminos: "Desde el principio tuvimos claro que Iguana Tango no iba a ser una
banda de las que consiguen éxitos rapidísimos, esa filosofía no va con
nosotros. Nuestra historia iba a tener un camino a largo plazo en el que
tendríamos que ir disfrutando del éxito muy poco a poco, después de muchos
esfuerzos".
Las
dificultades fueron aumentando, sólo Jacobo y Joaquín permanecían en el
grupo, pero con una enorme creatividad que les llevó a componer muchas
canciones en muy poco tiempo: "Fue un momento muy bueno a nivel creativo,
aunque resultó un poco complicado a la hora de montar el grupo". La
formación de Iguana Tango incorporó más tarde a otros componentes, aunque
manteniéndose siempre fieles a la filosofía musical de sus primeros discos.
Otra de las
opciones que eligió Iguana Tango fue convertir al grupo en un trío,
escogiendo a músicos de estudio que fueron incorporando su talento a cada
canción y a cada disco en función de sus necesidades y de las canciones que
iban componiendo. Javier Campillo, componente de Tam Tam Go!,
se interesó mucho por el grupo, e incluso estuvo a punto de producir su
nuevo disco, pero tanto Joaquín como el resto de los chicos de Iguana Tango
se dieron cuenta muy pronto de que la identidad musical de la banda se
perdía bastante por no contar con una formación fija y estable.
Entonces se
produjo el regreso de Kike Enríquez, y antes de darse cuenta ya estaban
trabajando en las que serían las nuevas canciones de la banda. "Aquellas
navidades de 2001 decidimos que, en vez de incorporar a un segundo
guitarrista, Joaquín dejaría de limitarse a ser cantante para tocar también
la guitarra, además de cantar".
En mayo de
2003 Iguana Tango grabó las doce canciones de su nuevo álbum, Colección
pop, tras el cual surgió el primer contacto con la que sería su nueva
compañía discográfica, Tool Music. "Nos propusieron participar en
Gran Hermano, porque buscaban a un grupo que tuviera experiencia en
directo y que fuera capaz de plasmar esa misma energía ante las cámaras",
recuerda Joaquín. "No tiene nada que ver tocar ante mil personas a hacerlo
delante de una cámara detrás de la que te ven más de cuatro millones de
personas. El reto que nos surgía no era tanto a nivel musical, porque
llevábamos mucho tiempo tocando en directo, sino la responsabilidad que
lleva consigo algo así. En un programa de tanta audiencia, si te equivocas
en algo se nota mucho más. En cambio, las ventajas no son tan grandes,
porque el público está acostumbrado a ver a grupos tocando en la televisión
y siempre espera que todo salga perfecto. La gente que te ve desde casa no
se para a pensar lo complicado que es tocar cada semana en directo, porque
tampoco conocen las circunstancias en las que estás actuando. El público ve
la tele y ya está, o le gusta lo que haces o dejan de verte".
Al mismo
tiempo que propusieron a Iguana Tango la posibilidad de participar en
Gran Hermano, surgió la idea de grabar un disco de versiones de temas
famosos del pop español, eso sí, ajustando cada canción al estilo del grupo
y haciéndola suya para adaptarla a la identidad musical de Iguana Tango:
"Nos pareció una idea muy original que permite a la gente conocer mejor tu
estilo y tus gustos, sobre todo porque no hemos grabado las canciones tal y
como sonaban las versiones originales en su momento", afirma Jacobo. "La
gracia del asunto está en adaptar esas canciones a nuestra manera de tocar.
Todos hemos crecido con estos temas, y queríamos hacerlos nuestros de alguna
forma, cantándolos tal y como nos gustan y creando algo nuevo a partir de
una serie de canciones que ya existían. Creo que lo que sientes cuando las
escuchas y lo sorprendentes que resultan se debe a que no las hemos copiado,
sino que las hemos ajustado a nuestra forma de ver las cosas. Eso añade a
las 18 canciones del primer disco un atractivo, porque no hay ni un solo
tema que se parezca al original: le hemos dado la vuelta a todas ellas para
que se ajustaran al máximo a nuestro estilo".
De ese modo,
se puede disfrutar con títulos tan aparentemente diferentes como Cruz de
navajas, Una calle de París, Manuel Raquel, Déjame,
Adiós Papá, El límite, Sildavia, Lo estás haciendo
muy bien, Sabor de amor o Entre dos tierras, por citar tan
sólo algunas de las canciones que dan forma a un primer CD que ofrece
calidad y variedad suficientes como para haberse publicado de forma
independiente. "Lo más importante", añade Jacobo, "es que el CD de versiones
no es una recopilación, sino más bien una colección formada por las mejores
canciones de los años 80 y, sobre todo, las más representativas para
nosotros, las que han significado más en nuestras vidas por una u otra
razón".
Por su parte,
el CD 2 recorre muchos de los temas con los que se enfrenta cualquier joven,
desde la pasión sexual (en La marabunta o Tus manos), hasta
historias cargadas de romanticismo, como en Si pudiera, sin
olvidarnos de relaciones y rupturas de pareja (Olvídate de mí, el
primer single), historias de amor muy complicadas (Mi niña dormida) e
incluso la doble vida que lleva un joven transexual (Una vida normal).
En el disco,
grabado en Madrid entre abril y mayo de 2003, colaboraron músicos de
prestigio, como Javier Ojeda (Danza Invisible), en el tema
Te perdí, o el guitarrista flamenco Antonio Reyes.
En marzo de
2005 publicaron En Celo, que se realizó en Eurosonic con Jose Villar
(viejo amigo de la banda) en la producción y Oscar Clavel a las mezclas. El
resultado, un disco directo, muy comercial, donde la iguana apostó por un
sonido depurado, estribillos de primera escucha y letras marca de la casa.
En las navidades de ese año grabaron Del otro lado, un nuevo disco de
versiones, esta vez para rendir tributo a artistas sudamericanos.
En abril de
2007 llega su cuarto álbum, Infiel, editado por Vale Music, el
primero con esta compañía después de su anterior etapa. El primer single de
este nuevo trabajo es Extraño, al que acompañan otras 10 nuevas
canciones. A canciones tan exitosas como Olvídate de mí o Te perdí
suceden ahora títulos como Miente, Raspa de pescado, Como
duele, Prefiero morir, Siempre nunca o Si yo era tu
aire.
Discografía de Iguana Tango:
- El
nacimiento de la Iguana (1999)
-
Colección pop (2003)
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