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La Intolerancia a la lactosa
La lactosa es un tipo de azúcar que se encuentra en la
leche y otros productos lácteos. |
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La intolerancia a la lactosa se presenta cuando el intestino
delgado no produce suficiente enzima lactasa con la cual se
digiere la lactosa
Algunas enfermedades pueden causar esta insuficiencia en la
producción de lactasa como la gastroenteritis, infecciones
virales o bacterianas o también puede manifestarse después de
una cirugía intestinal.
Entre los síntomas más comunes podemos mencionar:
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Cólicos abdominales
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Hinchazón
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Diarrea
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Flatulencia
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Pérdida de peso
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Crecimiento lento (en niños)
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Heces con olor fétido
No es una dolencia peligrosa, pero si es necesario tener
cuidado, en especial en el caso de los niños, ya que si se
suprime definitivamente la leche en la dieta puede causar una
insuficiencia de calcio, vitamina D, riboflavina y proteínas.
Remedios populares
Remedio popular #1
.Hervir la leche que se va a
tomar y agregarle una pizca de sal.
Remedio popular #2
Comer ½ taza de yogur de baja t
con 2 cucharadas de sirope de maple o jarabe de arce.
Recomendaciones
Determinar el grado de intolerancia a la lactosa.
El grado de intolerancia es diferente para cada persona (Algunas
sienten trastornos con sólo beber un cuarto de vaso de leche y
otros después de ingerir alrededor de un litro).
Para poder determinar cuánto se puede tomar antes de que
aparezcan los síntomas, se recomienda no consumir productos
lácteos y ninguna lactosa por unas tres o cuatro semanas para
eliminar así toda la lactosa del sistema. Después, se debe
empezar con cantidades muy pequeñas de leche o queso. Se debe
poner atención a los síntomas para ver qué mucha o qué poca
cantidad de productos lácteos se puede manejar.
Adquirir el calcio de otras fuentes.
El calcio es importante para el organismo y si se disminuye el
consumo de leche y otros productos lácteos, es necesario
complementar la dieta con sustitutos como sardinas, las ostras,
el salmón, el tofu, las espinacas, coles, hojas de nabo, repollo
o brócoli. Los complementos de calcio son otra posibilidad, al
igual que las enzimas de lactasa Lactaid, pastillas o leche sin
lactosa.
No beber leche sola.
Usualmente los síntomas disminuyen y hasta, en algunos casos,
pueden desaparecer si se consume los lácteos en conjunto con
otros alimentos (frutas, etc.).
Consumir quesos duros.
Los quesos suizos y añejados como el suizo y el cheddar extra
fuerte contienen escasa lactosa por lo que producen menos
intolerancia.
Tener cuidado con los medicamentos y algunos
alimentos preparados o procesados. La
lactosa puede que se encuentre oculta en algunos fármacos o
comidas preparadas como los cereales, panqués, chocolate, sopas,
budines, aderezos de ensaladas, sorbete, cocoa instantánea,
golosinas, cenas congeladas, y mezclas para galletas. Aunque las
cantidades de lactosa pueden ser pequeñas, esto puede molestar a
las personas con niveles bajos de tolerancia.
Por ello, se recomienda leer las etiquetas y no sólo buscar si
contienen leche sino también suero, cuajada, subproductos de
leche, sólidos secos de leche, polvo de leche seca sin grasa,
caseína, galactosa, polvo de leche descremada, azúcar de leche,
y concentrado de proteína de suero, ya que todas estas palabras
indican la presencia de lactosa. De allí la importancia de
preferir alimentos frescos, y evitar las latas y los alimentos
congelados.
En el caso de los medicamentos, se le debe preguntar al médico o
al farmacéutico si el medicamento contiene excipientes de
lactosa.
Tomar porciones pequeñas.
Puede que no se tolere de una vez todo un vaso de ocho onzas
(240 mililitros) de leche. Sin embargo, pueda que si se bebe un
tercio de taza por la mañana, un tercio por la tarde, y un
tercio por la noche, se pueda tolerar. Esto se debe a hecho que
resulta más fácil ingerir menos lactosa en un período de tiempo
más largo.
Dosificarse. Puede
convenir tomar a diario una cantidad mínima de lácteos e ir
aumentándola con el fin de mejorar el grado de tolerancia y si
reaparecen los síntomas reduzca nuevamente.
Si no se ha ingerido lactosa por un mes, pero se sigue sin
mejorar, es necesario que se consulte a un médico, ya que podría
tratarse de otro tipo de trastorno del sistema digestivo como el
síndrome del intestino irritable el cual produce síntomas
parecidos a los de la intolerancia a la lactosa. |