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En el año 2001
sufre un leve
infarto cerebral que pone su vida en peligro, recuperándose unas pocas
semanas más tarde sin sufrir secuelas físicas, pero el incidente influye en su
forma de pensar y se ve inmerso en una importante
depresión.
Tras superarla, publica su decimoctavo álbum,
Alivio de luto (2005).
Primeros años
Joaquín Sabina nace el
12 de
febrero de 1949
en la localidad de
Úbeda (Jaén),
segundo hijo de Adela Sabina del Campo, ama de casa y de Jerónimo Martínez
Gallego, comisario de policía. Cursa sus estudios primarios con las monjas
Carmelitas
y con catorce años comienza a escribir poemas y a componer música en una banda
formada con sus amigos llamada Merry Youngs, que se dedicaban sobre todo
a versionar a cantantes de
rock
como
Elvis Presley,
Chuck
Berry o
Little Richard.
Por esa época, tiene a su primera novia, Chispa, que le sirve como
inspiración para crear algunos poemas de amor. Esta relación es un poco
accidentada ya que el padre de Chispa, un notario de Úbeda, se opone desde un
principio a esta relación y se la lleva consigo algunos años después, siendo
Joaquín universitario, a
Granollers
con el fin de apartarla definitivamente de él. Pero Joaquín emprende, en
compañía de un amigo, un viaje en su busca, instalándose en una tienda de
campaña junto a la casa familiar de Chispa. Los dos jóvenes se escapan juntos
recalando finalmente en el
valle de Arán (Lérida),
donde viven juntos unos días.
Posteriormente cursa el bachillerato en los
Salesianos.
En esa época sigue escribiendo versos y lee a
Fray
Luis de León,
Jorge Manrique y
José
Hierro pero también a
Marcel Proust,
James
Joyce y
Herbert Marcuse. El día en que aprobó cuarto y reválida su padre quiso
recompensar a Joaquín con un reloj de pulsera, a lo que él se negó manifestando
que prefería una
guitarra,
siendo satisfecha dicha petición. En cambio, su hermano mayor sí que aceptó el
reloj y, según Joaquín, ese pequeño detalle sería el que los empezaría a
distanciar: su hermano se acabaría convirtiendo, como el padre de ambos, en
policía y él en cantante.
Exilio en Londres
En 1968 se
traslada a
Granada para matricularse en la Facultad de Filosofía y Letras e iniciar los
estudios de Filología Románica en la universidad, donde descubre la poesía de
César Vallejo y
Pablo
Neruda. Joaquín vive por primera vez con una mujer, llamada Lesley, y
prepara su tesis de español en Granada.
Su ideología
izquierdista le lleva a relacionarse con movimientos contrarios al régimen
franquista.
Este mismo año, cuando se proclamó el estado de excepción, su padre, que era
comisario en Úbeda, recibe la orden de detenerle por pertenecer al
Partido Comunista. En
1970 comienza a
colaborar con la revista Poesía 70, compartiendo páginas con
Luis Eduardo Aute o
Carlos
Cano. En ese mismo año lanza un
cóctel molotov contra una sucursal del
Banco de Bilbao en Granada en protesta por el
Proceso de Burgos, por lo que se ve obligado a exiliarse. Al carecer de
pasaporte,
no puede salir inmediatamente del país, pero conoce a un hombre, Mariano Zugasti,
que, tras unas horas de conversación, le cede el suyo. Con nombre falso y
acompañado de Lesley, Joaquín pone rumbo a
París, donde
pasa unos meses, y posteriormente a
Londres,
donde vive como squatter (okupa)
durante su primer año de estancia en la ciudad.
Joaquín necesita sensibilizar a la opinión pública a su favor, ya que de otro
modo sería repatriado a España, y gracias a Lesley consigue que le hagan una
entrevista y presente su caso. El
Daily
Mirror publica que a su vuelta a España le espera la
pena de muerte, hecho totalmente falso, pero consigue que las autoridades
británicas le concedan el
asilo político por un año. Se marcha a
Edimburgo
con Lesley a vivir. Permanecen allí cuatro meses, tras los cuales Joaquín se
marcha a Londres abandonando a Lesley.
Colabora en Londres con el Club Antonio Machado, uno de los centros
frecuentados por emigrantes y exiliados. En la capital inglesa escribe sus
primeras canciones y organiza un cineclub donde se exhiben películas de
Luis
Buñuel, prohibido entonces en la España franquista. Reconstruye el grupo de
teatro Juan Panadero y monta polémicas obras teatrales como La
excepción de la regla, de
Bertolt Brecht, y El cepillo de dientes, de
Jorge Díaz. Se gana la vida cantando en el metro, restaurantes y cafés. En
1974, según una de
las anécdotas más divulgadas sobre su vida, actuó ante
George Harrison, quien celebraba su cumpleaños en un bar local llamado
Mexicano-Taverna. El ex-beatle
le dio una propina de cinco libras. En algunas entrevistas, Sabina ha relatado
que conserva el billete que recibió como un tesoro, pero en otras ocasiones ha
desmentido su propia leyenda ("En realidad, me los bebí aquella misma noche").
Durante ese tiempo mantiene una relación con una chica llamada Sonia.
En 1976 publica
el libreto de canciones
Memorias del exilio y comienza a organizar conciertos para la colonia de
exiliados españoles en Inglaterra, donde actúan
Paco
Ibáñez,
Lluís
Llach,
Francesc Pi de la Serra o
Elisa Serna. Estos versos constituirían el grueso principal dos años más
tarde de su primer disco,
Inventario. El libro fue editado por la Editorial Nueva Voz, con una
tirada de 1.000 ejemplares que el propio Joaquín se encargó de distribuir por el
área de
Portobello Road, vendiendo hasta el último de ellos gracias a su don de
gentes y a las muchas amistades trabadas en el más de medio lustro transcurrido
en la capital británica. Más tarde compone la banda sonora de la serie The
Last Crusade, de la
BBC.
Regreso a España
En el año 1977,
tras la muerte de
Franco, consigue volver a España gracias a un pasaporte legal facilitado por
Fernando Morán,
cónsul español
en Londres. En ese mismo año se casa con Lucía Inés Correa Martínez, una
argentina
que había conocido en Londres durante su exilio. La ceremonia de enlace,
eclesiástica, tuvo lugar el
18 de
febrero de 1977. En realidad el enlace se celebra con el único propósito de
conseguir el "pase de pernocta" (permiso que se da a los soldados para que
puedan ir a dormir a sus casas) en el cuartel durante el servicio militar que se
había visto obligado a cumplir en
Mallorca
tras regresar a España. Esto le permite trabajar en el diario local Última
hora.
En 1978 se
instala en Madrid
con su mujer y consigue editar su primer
LP,
Inventario. El director de la discográfica CBS, Tomás Muñoz, le había
ofrecido su primer contrato con la referencia de su tema "¡Qué demasiao!", que
por aquel entonces, interpretada por el cantante "Pulgarcito", sonaba en
Popgrama, espacio de
Televisión Española presentado por
Carlos
Tena. De esa forma comenzó a actuar en el circuito de bares madrileños y en
los mítines electorales del
PSP,
UGT,
PCE y
PSOE, así como en actos de la
CNT. En esa epoca trabajó como entrevistador de Carta de España. Al
año siguiente comienza a cantar junto a
Javier
Krahe y
Alberto Pérez en el sótano del café madrileño La Mandrágora. Uno de
los temas que interpretan es "Con su bikini", versión paródica del tema de
Bob Dylan
"Man
Gave Names to All the Animals" que, según parece, el propio autor le
prohibió tocar. Al local acude un día el periodista
Fernando García Tola, que los invita a su programa de televisión Esta
noche, presentado por
Carmen
Maura.
Tras su primer disco, abandona el perfil prototípico del cantautor, ya que,
según él mismo afirma, el uso de ese término le hace sentir como si le pusieran
un ladrillo en la cabeza y "poeta" le parece "un traje que le queda demasiado
ancho". En 1980
publica su segundo trabajo,
Malas compañías, álbum en el que destacan varios temas que se
convertirán en clásicos, como "Calle Melancolía" o "¡Qué demasiao!", pero muy
especialmente "Pongamos que hablo de Madrid", convertido para muchos en una
especie de himno oficioso de la ciudad y que fue grabado primero por
Antonio Flores, versión que alcanzó el número 1 en el programa de radio
Los 40 Principales. En
1981 aparece
La
Mandrágora, disco grabado en directo junto con Krahe y Pérez en el que
intentan recoger el espíritu de sus actuaciones en el local. Alterna sus
conciertos en pubs con la traducción de éxitos de la canción italiana para la
discográfica CBS y empieza a componer para otros artistas como
Miguel
Ríos y
Ana Belén. Comienza a actuar con la que sería su primera banda,
Ramillete de virtudes y le añade a su viejo repertorio nuevas composiciones
cada vez más orientadas hacia el
rock
y con más ritmo como "Pisa el acelerador" y "Juana la Loca", canciones que, poco
después, formarían parte del que sería su tercer elepé (sin contar el disco
grabado con La Mandrágora),
Ruleta rusa, publicado en
1983. En
1984, escribe para
Diario 16
un artículo de bienvenida a Bob Dylan y ese mismo año graba con Gloria van
Aerssen, de
Vainica Doble, "Con las manos en la masa", la sintonía del programa de
cocina homónimo de
Elena Santonja en RTVE.
Poco después Sabina y Krahe decidieron separarse artísticamente para evitar
repetirse. En 1985
abandonó CBS y se marchó a
Ariola a cambio
de la libertad artística y algo de dinero. Ese mismo año comienza a trabajar con
Viceversa,
banda con la que en 1985 saca el álbum
Juez y
parte y, un año después, el disco en directo
Joaquín Sabina y Viceversa en directo, grabado en el Teatro Salamanca
de Madrid y que cuenta con la participación como invitados de
Javier Gurruchaga y
Ricardo
Solfa, que interpretan temas de su anfitrión, y de
Luis Eduardo Aute, que le dedica la canción "Pongamos que hablo de Joaquín".
El álbum es un éxito de ventas y supone su salto al gran público. Participó en
las fiestas a favor de un
referéndum
para la salida de España de la
OTAN. Además, estrena Si te he visto no me acuerdo, una canción que
glosaba los tres años de gobierno socialista de
Felipe González y en las elecciones municipales apoya a su amigo
Juan
Barranco, candidato a la Alcaldía de la capital. Además, en marzo de ese
mismo año publica
De lo cantado y sus márgenes, un conjunto de textos que reúne gran parte
de los textos que formaron parte de Memorias del exilio y de las
canciones de Inventario.
El éxito multitudinario
Los éxitos comienzan a sucederse con la publicación de sus siguientes elepés.
En 1987 consolida
su éxito con la venta de más de 400.000 copias de
Hotel, dulce hotel. Su antigua compañía, viendo el éxito del artista,
decide editar, sin su consentimiento, un recopilatorio al que titula Joaquín
Sabina y todos sus éxitos. Deja de actuar con el grupo Viceversa y se asocia
con Victor Claudín y Pedro Sauquillo para dirigir la sala de conciertos
Elígeme, en el
barrio de
Malasaña de Madrid. En
1988 edita
El hombre del traje gris, que meses más tarde presenta en la
Plaza de
Toros Las Ventas de Madrid. Acto seguido realiza una multitudinaria gira por
México,
Argentina
y Venezuela.
En ese trabajo se incluye la
banda sonora, escrita por Joaquín junto a
Pancho Varona, retocada de la película Sinatra, dirigida por
Paco Betriu, y protagonizada por
Alfredo Landa y
Maribel Verdú. Sabina aparecía en un papel secundario. Ese mismo año produce
un álbum doble de
Los
Chichos. Tiempo más tarde consigue el divorcio de Lucía, su mujer.
En 1989 funda
junto a Pancho Varona, convertido en su inseparable guitarrista, Ripio, empresa
editorial con la que a partir de ese momento registrará todas sus canciones. En
este mismo año, el
16 de
enero, Joaquín es padre por primera vez, teniendo una hija, Carmela Juliana,
fruto de su relación con Isabel Oliart. Otra vez su antigua discográfica, y una
vez más sin el consentimiento del artista, edita otra compilación: Mucho
Sabina.
Los discos y las giras se suceden en el comienzo de los noventa, con la
publicación de
Mentiras piadosas (1990),
Física y Química (1992),
del cual se venden más de un millón de copias y en el que cuenta con la
colaboración de
Andrés Calamaro en el tema "Pastillas para no soñar" y que populariza en
Sudamérica a través de una macrogira internacional de 188 conciertos, y
Esta boca es mía (1994).
El 26
de julio de 1992
nace su segunda hija con Isabel Oliart, Rocío, y comienza una relación
sentimental con la modelo mallorquina Cristina Zubillaga. En 1994 participa,
junto a otros artistas, en los actos de protesta por el cierre del madrileño
teatro Alfil. En las elecciones legislativas de junio, deja clara su postura
política apoyando a
Izquierda Unida. Este mismo año participa, junto con otros importantes
artistas, en la gira Mucho más que dos de
Ana Belén
y
Víctor Manuel. En
1995 colabora en el programa de televisión Hermida y compañía,
presentado por
Jesús Hermida.
En 1996 publica
Yo, mi, me, contigo, disco que le lleva de gira en compañía de
Los
Rodríguez dando más de 30 conciertos que se iniciaron el
18 de
julio en Gijón
(Asturias)
y continuaron por diversos países de Latinoamérica (Perú,
México, Chile,
Argentina y
Uruguay). El disco es el número uno de la lista de ventas de la Asociación
Fonográfica y Videográfica Española (AFYVE), con 80.000 copias vendidas en su
primera semana en el mercado. En él se incluye la canción "Y sin embargo" de la
que Joaquín afirma "Es mi canción de amor preferida".
En 1997, año en
que es recibido por
Fidel
Castro, con quien conversa durante cinco horas, se embarca en un proyecto
con el músico argentino
Fito Páez,
que admira las cualidades poéticas de Sabina. El resultado es el disco
Enemigos íntimos, que sale a la venta en España en
1998, aunque la
gira promocional programada es suspendida por desavenencias entre los dos
músicos. En esa oportunidad se cancelan más de 70 conciertos que tenían vendidos
y promocionados alrededor del mundo. El escándalo es mayor cuando se conoce una
carta que el mismo Joaquín Sabina le había escrito a Fito Páez en forma de
poesía, donde resumía los motivos que determinaron el final de su relación
laboral: "El rol del patito feo, no me va te lo aseguro, y menos el de hombre
duro, que a ti te cuesta tan poco" recitaba Joaquín en la mencionada carta.
Joaquín hace una gira en solitario por teatros llamada Sabina, viuda e hijos
en paños menores, de importante éxito y que destaca por la gran duración de
los recitales, que llegan a las tres horas. En este tour se acompaña sólo de
tres músicos:
Pancho Varona (guitarra),
Antonio García de Diego (guitarra y
teclados) y
Olga Román
(coros, percusiones y guitarra). Tras romper con Cristina Zubillaga, comienza a
salir con una
porteña
de 23 años, Paula Seminara, relación que duró un año y medio.
En 1999 publica
19 días y 500 noches, disco que vende más de 500.000 copias en España y
que le hace ganar cuatro de los Premios de la Música de la Sociedad General de
Autores de España (SGAE)
del año 2000,
además del
Premio
Ondas a la mejor canción. Dentro de este disco se encuentran "Una canción
para la Magdalena" y "Noches de boda", dos de las canciones preferidas de
Joaquín. Ese mismo año su discográfica le rinde un homenaje en el
Hotel
Palace de Madrid para conmemorar la venta de más de cuatro millones de
discos desde su primer trabajo en dicha discográfica, Juez y parte, hasta
19 días y 500 noches. En diciembre de ese mismo año participa en el
segundo concierto organizado por
Los 40 Principales, Principales Solidarios, junto a
La Oreja de Van Gogh y
Hevia para recaudar fondos para los refugiados del conflicto de
Los Balcanes. Comienza su relación sentimental con la fotógrafa
peruana Jimena
Coronado.
Problemas de salud
En 2000 le
fueron otorgados cuatro de los cinco galardones a los que optaba en los Premios
de la Música en las categorías de Mejor autor pop, Mejor artista pop,
Mejor disco del año y Mejor canción del año por "19 días y 500
noches". Además comienza la gira acústica Nos sobran los motivos, una
revisión mejorada de En paños menores. En septiembre termina la gira
eléctrica de 19 días y 500 noches. El
6
de noviembre de ese mismo año recibe el Premio Ondas a la Mejor Canción por
"19 días y 500 noches".
La madrugada del
24 de
agosto de 2001,
tras la publicación ese mismo año del álbum
Nos sobran los motivos, doble disco en directo, recopilatorio de la gira
del mismo nombre, sufre un leve
infarto cerebral que pondrá su vida en peligro. Aunque pocas semanas más
tarde se recupera sin sufrir secuelas físicas, el incidente influye en su forma
de pensar y se ve inmerso en una importante
depresión.
Todo esto hace recapacitar a Sabina sobre su modo de vida y su relación con las
drogas por lo que decide dejar de consumir
cocaína y
afirmaría que "por las drogas sólo siento nostalgia". Durante ese tiempo también
logra dejar de fumar durante 8 meses y llega a confesar que "fueron los ocho
meses más largos de mi vida". Decidido a relanzar a su amiga
María Jiménez, le cede sus temas para que lance el disco
Donde más duele (canta por Sabina), cantando con ella el tema "Con dos
camas vacías".
En 2002, año en
que posa desnudo para
El País Semanal,
sale a la venta el libro
Con buena letra, que incluye ilustraciones y las letras de todas sus
canciones, y el disco
Dímelo en la calle, que la crítica considera como uno de los álbumes más
importantes de ese año, y que se da a conocer con el single "69.G". También
incluye el tema "Como un dolor de muelas", escrito parcialmente por el
subcomandante Marcos, portavoz del
EZLN y líder del levantamiento zapatista en
Chiapas (México),
el 1 de
enero de 1994.
Este disco también incluye la canción "Semos diferentes" que forma parte de la
banda sonora de la película
Torrente 2: Misión en Marbella y por la que obtiene una nominación a los
Premios Goya de 2002 como "Mejor Canción Original". Sabina suspende la gira
programada para promocionar el álbum argumentando problemas en las cuerdas
vocales, aunque posteriormente haría público que el verdadero motivo fue la
depresión que sufría. Sin embargo, en abril de
2003 saca un nuevo
disco doble,
Diario de un peatón, que integra Dímelo en la calle con un
segundo
CD
donde presenta algunos de sus temas recientes y otros antiguos que seguían
inéditos. En el disco cuenta con la colaboración de
Pablo Milanés en "La canción más hermosa del mundo", que antes ya había
versionado con
Pasión
Vega.
En este tiempo sigue bajo los efectos de la depresión y reduce su actividad
musical, pero potencia enormemente su faceta literaria como poeta. Como muestra
de apoyo, surge el proyecto que finalizaría con el disco
Entre todas las mujeres (voces de mujer cantan a Joaquín Sabina),
aparecido en octubre de
2003, donde trece artistas femeninas, como
Rosario Flores,
Ana Belén,
Chavela Vargas o
Julieta Venegas, versionan varios de sus temas.
Pese a su enfermedad, compone e interpreta en 2003 "Motivos de un
sentimiento", el himno del Centenario del club de
fútbol del que
siempre se ha declarado fiel seguidor, el
Atlético de Madrid. Joaquín se encarga de dar forma a tres versiones
diferentes: una instrumental, otra al estilo de las
chirigotas
gaditanas y una
última con sonido
rock
and roll, ésta última cantada por
Rosendo Mercado,
el
"mono" Burgos, Lichis (cantante de
La cabra mecánica) y él mismo. En
2004 crea con unos
socios el restaurante La Cantina de la Mordida, en Madrid. Este mismo año
compone la canción La rubia de la cuarta fila para la banda sonora de la
película
Isi/Disi. Amor a lo bestia, con la que obtiene de nuevo una nominación a
los Premios Goya de
2005 como "Mejor Canción Original". También participa en el proyecto
colectivo en homenaje al poeta
Pablo
Neruda en su centenario, de título
Neruda en el corazón.
Recuperación, nuevos discos y más giras
En 2005, el
alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz-Gallardón, le ofrece ser el pregonero de las fiestas de
San Isidro Labrador, patrón de la ciudad, honor que Sabina acepta
componiendo un pregón en verso que tuvo gran acogida popular. Publica el disco
Alivio de luto y gracias a ello y a su dedicación a la literatura logra
salir de la depresión. Publica
Con buena letra 2, un libro que contiene letras de canciones escritas
por encargo o para amigos, para cine y televisión, y correspondientes a su disco
Alivio de luto.
Regresa a los escenarios con la Gira Ultramarina, en formato acústico
y en pequeños escenarios o teatros, y supone el retorno del artista después de
más de tres años de inactividad, rodeado de sus músicos habituales, Pancho
Varona, Olga Román, Antonio García de Diego y
Pedro Barceló. Uno de los conciertos de esta gira, en la ciudad de
Gijón, es
suspendido por una
laringitis
aguda, lo que da una vez más lugar a comentarios en la prensa y entre el público
acerca de su estado de salud.
En el año 2006,
tras concluir la Gira Ultramarina, comienza otra serie de conciertos bajo
el nombre Carretera y
top manta.
Esta referencia a la piratería musical le lleva a un agrio enfrentamiento con el
cantante
Ramoncín, miembro de la junta directiva de la SGAE. La gira tuvo carácter
eléctrico y se realizó en grandes escenarios, comenzando en Gijón (resarciéndose
así de lo que él mismo llamó "gatillazo") y terminando a finales de año, después
de recorrer gran parte de la geografía española, en
Sudamérica.
Ese mismo año aparece un nuevo libro de entrevistas con Sabina bajo el título
Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca. Su autor es
Javier Menéndez Flores, que ya escribió otro anterior (Joaquín
Sabina. Perdonen la tristeza) en el año
2000. El nuevo
libro fue un éxito de ventas, aunque estuvo momentáneamente apartado de las
librerías por motivos de lucha editorial. Al mismo tiempo, comienza a colaborar
con la revista
Interviú,
que le cede la tercera página para publicar sus
sonetos.
En octubre de dicho año recibe de manos del rey
Don
Juan Carlos la
Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Un mes después, en noviembre,
se publica una antología llamada
Punto... y seguido, que, en formato de doble caja (18 CD y 2
DVD), incluye todos
sus discos más colaboraciones, directos y rarezas.
En 2007 realiza
una gira junto a
Joan Manuel Serrat llamada
Dos pájaros de un tiro, que comienza el
29 de
junio y que los lleva por 30 ciudades españolas y 20 americanas. En ella, el
catalán interpreta las mejores canciones del ubetense mientras éste hace lo
propio con el repertorio del noi del
Poble-sec.
De los conciertos celebrados en
Madrid se graba
un disco en directo y un
DVD con más material que es puesto a la venta en diciembre de 2007.
En ese mismo año compone la banda sonora de la película Un mundo para
Julius, basada en la
novela homónima de
Alfredo Bryce Echenique, que interpretarán Ana Belén y
Luz Casal.
También saca a la venta
Esta boca sigue siendo mía, segunda parte de los sonetos publicados para
Interviú, y
A vuelta de correo,
epistolario publicado en la editorial Visor que recoge la
correspondencia entre el cantautor y diferentes personalidades como el
subcomandante Marcos o Fito Páez, entre otros.
Influencias
De Joaquín Sabina se puede afirmar que es a la vez un hombre y una literatura
dilatados y complejos, ya que su biografía está llena de hechos fuera de lo
normal (como por ejemplo ser detenido por su padre o conocer a una persona que
le cede su pasaporte sin apenas conocerse) y su obra no es la propia de un
poeta, ya que gran parte de sus composiciones son canciones. Por ello, su vida
no es menos importante que su obra, más allá de la autorreferencialidad que
presentan las letras de sus canciones, al igual que ocurriera con
Francisco de Quevedo y sus poemas. Según
Walter Benjamin, lo que caracteriza a la era posmoderna de los medios de
difusión masiva y de la hiperreproductibilidad técnica de la obra de arte es que
a partir de la exhibición pública de su persona se pone en un mismo plano de
exposición la vida y la obra del autor, o incluso mayor. Esto mismo ocurre con
Joaquín Sabina y su cancionero.
Sobre este tema,
Marcela Romano apunta en ¿La enunciación en persona?, que "al modelo
de productor individual, discretamente implicitado en la escritura, sucede otro
fuertemente explícito, presente, quien, simultáneamente con el texto, exhibe la
voz, el cuerpo, los gestos, la vestimenta", al que la estudiosa denomina "sujeto
espectacular". Esa exhibición de la persona se confirma con el hecho de que los
tres libros editados sobre Joaquín Sabina (al margen de los libros de poemas)
son biografías o compilaciones de anécdotas, aunque en ellos aún se encuentren
también referencias a su obra. Sin embargo, la exposición del artista posmoderno
va mucho más allá y llega hasta los programas de televisión y de radio, los
sitios de internet, las revistas de interés general y la prensa del corazón, es
decir, el sistema de producción y consumo del llamado mundo del espectáculo.
Joaquín Sabina se emancipa inmediatamente después de la edición en 1978 de
Inventario, su primer disco, de la musicalización de la poesía y lo que
precisamente lo caracteriza es, salvo en muy contados casos de coautoría o de
interpretación de canciones de otros autores, la preeminencia de sus letras,
tanto en el sentido de que éstas son dominantes absolutas en su cancionero como
en el de que posee una intervención limitada en su musicalización, de la que se
encargan fundamentalmente desde mediados de los
años 80
Pancho Varona y Antonio García de Diego. Cabe destacar que el único texto de los
poemas que forman las canciones de Inventario que Sabina musicaliza es un
texto medieval titulado el "Romance de la gentil dama y el rústico pastor".
Resulta curioso por el hecho de que aunque gran parte de la poesía musicalizada
por cantautores españoles e hispanoamericanos a partir de la
década del
60 ya poseen una virtualidad oral: los Cantares o La Saeta de
Antonio Machado, las Nanas de la cebolla de
Miguel Hernández e interpretadas por Serrat; así como el
son de
Nicolás Guillén para el
cubano Pablo
Milanés; Sabina elige un texto anterior a la invención de la
imprenta y
lo remusicaliza, ya que en su contexto original era cantado. En este romance
aparecen varios ejes temáticos sobre los cuales se desarrollará la temática
posterior de las canciones de Joaquín Sabina: el amor, el sexo, el rechazo a la
pareja formalizada y el estereotipo del varón solitario.
Desde los estudios realizados por
Heinrich Wölfflin, es un tópico considerar que el arte se desarrolla en
períodos sucesivos de afirmación y de crisis. El
Barroco es
considerado como un período de crisis y se vincula con la posmodernidad debido a
su pesimismo e ironía esenciales. Se relacionan algunas canciones de Sabina como
"Calle Melancolía", "Inventario" o "Siete crisantemos" con el esprit du temps
barroco. El Barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos
contrastes sociales, el hambre, la guerra y la miseria. De la misma forma,
España en los
años 80,
años en los que se publica la canción "Calle Melancolía", se caracteriza por ser
"una sociedad marcada por el paro, la desesperanza, el miedo atómico, la
frustración laboral y académica, el absentismo, el terrorismo,... junto con unas
ganas de vivir a toda prisa, cierta euforia cultural, la confianza en las
instituciones democráticas; y todo ello cifrando su hipotética salvación en un
individualismo abrumador". Esta situación se refleja en "Calle Melancolía", en
la que encontramos versos con amargos desengaños "no hallo más que puertas que
niegan lo que esconden”; dolor vital, “por las paredes ocres se desparrama el
zumo / de una fruta de sangre crecida en el asfalto"; desesperación, "me enfado
con las sombras que pueblan los pasillos"; desamparo, "trepo por tu recuerdo
como una enredadera / que no encuentra ventanas donde agarrarse"; y,
posiblemente, los versos que mejor definen la España de los primeros años del
postfranquismo: "un barco enloquecido / que viene de la noche y va a ninguna
parte".
Fredric Jameson afirmaría al respecto que lo posmoderno es "la lógica
cultural del capitalismo tardío" y que, en rigor, no existe una ruptura
epistémica con los postulados de la Modernidad.
Umberto
Eco define la posmodernidad como la "fase
manierista
de la Modernidad". La posmodernidad en la literatura española se inicia con los
primeros poetas de posguerra y su giro hacia un "yo" autorreflexivo a la vez que
la incorporación de la denominada "voz social", lo que deriva, según Laura
Scarano, en "el programa poético de
Gabriel Celaya en los
años 50
con su propuesta de una poesía-canción", aunque ya se percibía este giro en
autores de la
generación del 27 como
Federico García Lorca.
Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde
los cancioneros del rock anglosajón (con autores como Bob Dylan,
Leonard Cohen o
The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa
Yupanqui,
Violeta Parra o
Chavela Vargas), el
tango (Enrique
Santos Discépolo,
Homero
Manzi o
Celedonio Flores) la canción melódica francesa (Georges
Brassens) hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como César Vallejo,
pero también Pablo Neruda,
Raúl González Tuñón y
Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en
su juventud, que incluyen a Fray Luis de León y Jorge Manrique así como el resto
de la tradición española. Por encima de todos estos autores destaca la
influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su máxima
influencia entre la poesía española contemporánea es la de
Jaime Gil de Biedma.
El sarcasmo,
la ironía y la
mordacidad son determinantes en la obra poética de Joaquín Sabina, al igual que
en la de Quevedo. Las características formales básicas del Barroco se hacen
patentes asimismo en sus letras: léxico de uso corriente entrelazado con
cultismos, equívocos,
retruécanos, contrastes y
antítesis,
así como construcciones
anafóricas y
enumeraciones
asindéticas,
estos últimos, las dos principales
figuras retóricas de la poética sabiniana.
"Contigo" como ejemplo barroco de la poesía
sabiniana
Los discos más significativos y en los que Sabina alcanza la cumbre de su
barroquismo
por encima del resto de álbumes de su discografía son Yo, mí, me, contigo
y 19 días y 500 noches. En el primero, porque ha sido atiborrado
deliberadamente de lecturas en clave, y en el segundo, porque se muestra
definitivamente dueño de sus recursos de estilo. El título del disco Yo, mí,
me, contigo revela la metatextualidad consciente de Sabina, ya que enuncia
los
pronombres de primera persona del singular y los contrapone con uno de la
segunda persona en último lugar, elaborando un juego de palabras. Se pueden
establecer comparaciones entre la canción "Contigo" de Sabina y el
soneto de
Quevedo "Amor constante más allá de la muerte".
"Contigo" se vale de la anáfora en las
estrofas que
constituyen la primera y segunda partes de la canción, donde el "Yo no quiero"
se repite dieciocho veces a lo largo de ellas formando, por tanto, dieciocho
versos
endecasílabos, una de las métricas preferidas del Barroco, la mayoría de
ellos consecutivos. Como efecto de significación, el "Yo no quiero" ofrece a la
vez la preeminencia del enunciador en primera persona y su definición por la
negativa, otro rasgo barroco, de una concepción del amor que reniega (al igual
que ocurría en el "Romance de la gentil dama y el rústico pastor") del
amancebamiento/aburguesamiento del sujeto poético, para oponerlo
antitéticamente, al final de cada parte, a la afirmación de "Lo que yo
quiero".
El segundo recurso propio del Barroco lo encontramos en el uso arcaizante del
ablativo absoluto "corazón cobarde", que puede ser una aposición del "yo"
poético como un
vocativo que apela al "tú" femenino ("lo que yo quiero, corazón cobarde, /
es que mueras por mí"). Por
paralelismo con la segunda parte de la canción, se podría pensar que se
trata de lo segundo, dado que los versos equivalentes son "lo que yo quiero,
muchacha de ojos tristes, / es que mueras por mí", pero esta lectura restaría la
ambigüedad
buscada por el poeta a la hora de componer los versos.
El tercer caso puede calificarse como una reescritura que Sabina hace de
Quevedo, es decir, la asimilación por parte de Sabina de un texto ajeno escrito
por Quevedo desarrollando una escritura propia del mismo y superando la
mímesis. Por tanto, el "Y morirme contigo si te matas / y matarme contigo si
te mueres, / porque el amor cuando no muere mata, / porque amores que matan
nunca mueren" podría considerarse una especie de
glosa de todo el
soneto "Amor constante más allá de la muerte" de Quevedo.
Por último, el estribillo de "Contigo" es otra clara muestra del barroquismo
de la canción, ya que desarrolla en sus cuatro versos una estructura de
paralelismo entre sí en los dos primeros y en los dos últimos, comenzando una
vez más de forma anafórica ("Y...", "Porque...") y a la vez un
quiasmo
versal entre el primero y el segundo y entre el tercero y el cuarto. Es decir,
en cada par de versos se juega con lo
especular, que
se reduplica en la especularidad entre los dos pares. Además, las cuatro
conjugaciones distintas de los verbos "matar" y "morir" son antitéticos
entre sí.
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