MADRID.-Michael Schumacher será
un padrino de lujo para el nuevo Ferrari que la casa de
Maranello desvelará el próximo mes de septiembre en el
Salón del Automóvil de Frankfurt. En realidad no es un
modelo totalmente nuevo sino una serie especial
desarrollada sobre la base del F430 y su versión
descapotable, Spider, en la que se ha mejorado sus
prestaciones, dinámica y control de conucción y que se va
a llamar F430 Scuderia.
El resultado es un automóvil todavía más
deportivo, que aprovecha
las últimas innovaciones tecnológicas que Ferrari ha
importado de la Fórmula 1 a sus automóviles de calle.
Está
equipado con el motor posterior central V8
del F430 al que se le han introducido algunas
modificaciones para mejorar sus prestaciones, con una
potencia de 510 caballos a 8.500 vueltas y 4.308
cm3.
La
carrocería, cuyas especificaciones aún no están totalmente
definidas, se deriva de la del F430 pero tiene una
mejor relación entre peso y potencia, ya que
ofrece 2,45 kilos por caballo. Su peso total, 1.250 kilos,
es 100 kilos más ligero que el F430.
Entre sus
aportaciones tecnológicas destaca el nuevo control
de tracción que, por primera vez en un Ferrari
combina el diferencial electrónico E-diff, que equipa al
F430, con el control de tracción F1-Trac,
que estrenó el último modelo lanzado por la marca el F599.
El cambio es el F1 Superfast, caracterizado por la rapidez
del salto de marca, que se ha tomado de los monoplazas de
competición.
Estéticamente destaca el nuevo diseño de las
llantas que estrenan un color dorado y un interior de
líneas más deportivas. El precio final de este
modelo se desvelará en el Salón alemán, donde Ferrari
empezará a recoger pedidos.