|
Biografía
Comienzo y
ascensión (1973-1980)
Emilio
González Gabarre aprendió a manejarse ante el público en Salamanca, donde
familiar suyo lo introdujo en las actuaciones en fiestas de los señoritos. Él
acompañaba sus cantes con la guitarra. Con ellos empezó a cantar y a ganar tanto
dinero que su padre se dudó si su hijo delinquía.
Regresó a
Madrid y su hermano Julio decidió acompañarlo. Además, a Eduardo Guervós le
gustaron y les propuso representarlos. Desde entonces y comenzando en Galicia,
recorría España sin carnet de conducir para conseguirles contratos.
Entonces
surgió la necesidad de nominar el grupo. A Emilio le llamaban El Chicho y al
juntarse ambos hermanos la gente empezó a llamarlos los Chichos. Su fama crecía
a medida que cantaban cada noche por los clubes de moda.
La primera
actuación
Su primera
gala profesional la hicieron en Vigo, en la sala Nuevo Electra, a la sazón muy
prestigiosa. Galicia es una buena plaza para los cantantes, porque el flamenco
les resultaba fácil de encontrar fuera de España a la gran cantidad de
emigrantes que la habitan. Eduardo cerró el trato para la actuación, la sala les
obligó a incorporar otro miembro. Eduardo les reiteró la importancia de la
actuación y la gran publicidad que se le haría por toda la ciudad.
Ambos estaban
entusiasmados pero no sabían si debían incoporpar a alguien como percusionista o
especializado en los bongos? "Mira Jero, te damos dos mil pelas si te vienes a
tocar con nosotros los bongos a Vigo", le ofreció Julio. Juan Antonio Jímenez
Muñoz procedía de un barrio de Valladolid, pero muerto su padre con tan sólo 5
años emigró a Madrid. En el viaje a Vigo, en un desvencijado tren, Jero le dijo
a sus amigos que él componía temas, por si querían escucharlos. En el mismo tren
cogió la guitarra y les cantó “Libre libre quiero ser...” La actuación en Vigo
fue un éxito rotundo, ahí empezaron más y más actuaciones. Jero se asentó en el
grupo, y de hecho llegó a ser el alma de Los Chichos para muchos “chicheros” por
sus maravillosas composiciones y su excelente y característica voz, todo un
portento.
Ascensión
Aparecieron en
1973 en base a una interpretación muy particular de la rumba flamenca, siendo
pioneros en la música fusión. Descubiertos por el padre de Paco de Lucía,
son presentados a la Phillips y, con muchas reservas, comienzan a editarse los
primeros singles. Su éxito es tal que inmediatamente se ponen en manos del
reputado maestro Torregrosa, que se convierte en el hacedor de su peculiar
sonido: rumba-rock contundente grabada mediante el exclusivo sistema Dolby-B y
con cierto regusto a la música que aparece en las películas "blaxploitation" de
la época (una potente línea de bajo-percusión y soberbios arreglos orquestales,
con la sección de viento pegando cañonazos), como haciendo presagiar las
turbulentas historias que estaban a punto de narrar: un repertorio que puede
calificarse como un cancionero de los barrios obreros del extrarradio, esos
recién construidos que albergaban a las clases sociales más humildes y por donde
la droga y la delincuencia empezaban a hacer estragos. Pero también había
canciones de extraordinaria sensibilidad, expresadas de forma directa por sus
insustituibles voces. El autor de todas ellas era Juan Antonio Jiménez, "Jeros",
un gitano convertido en una de las mejores y más prolíficas figuras que ha dado
la canción española. Casi al mismo tiempo que ellos nacen Las Grecas, el
paradigma del gipsy-rock, y Jeros les compone tres temas para su primer largo,
destacando especialmente "Orgullo" con su memorable intro de guitarras
eléctricas. Los tres primeros discos de Los Chichos representan un hito en el
pop-rock español: no sobra ni una sola canción y todas son singles en potencia.
A partir del cuarto, Emilio empieza a escribir temas, aunque no tan inspirados,
y comienzan a incluir sonidos de sintetizador, por lo que su presencia en todas
las discotecas, billares y autos de choque está ya asegurada. El disco
Hoy igual que Ayer presenta a unos
Chichos algo más rebajados, como suavizados ( aunque la letra de su hit "Mala
ruina tengas" no tiene desperdicio, da hasta escalofríos ), y algunas de las
canciones parecen excesivamente melódicas, muy de la época ( recordemos aquellas
películas de señoritas ligeras de ropa; pues bien: la musiquilla de "Ya lo
sabía" o la canción que da título al disco podrían servir perfectamente de banda
sonora ). Pero con
Amor y Ruleta, lanzado en 1979, Los
Chichos vuelven por sus fueros: rumba-rock trepidante, digna de ser escuchada a
todo volumen en los casettes de los 1430 o los R-12. A partir de ahí sus
apariciones televisivas son constantes (con una puesta en escena de los tres
inolvidable), las ventas siguen subiendo como la espuma y los conciertos se
multiplican hasta no haber más días.
El éxito
(1980-1985)
Los ochenta
los encumbraron como uno de los fenómenos musicales de la década. El álbum
Bailarás con alegría se conviertió rápidamente en uno de los más famosos de
su trayectoria. Entonces la Philips les blindó el contrato, mientras los tres
seguían editando y componiendo a ritmo de un long-play por año.
Además, los
cassetes recopilatorios se vendían de forma masiva. El Lp Adelante
presenta novedades: los sintetizadores y unos arreglos ligeramente tecno muy
vanguardistas que sustituyen los antiguos sonidos orquestados. Aunque regresaron
a la antigua forma musical por considerarla más auténtica en el siguiente disco,
Yo, El Vaquilla, editado en 1985, y escrito ex-profeso para la película
homónima y que alcanzó una popularidad soprendente.
Por fin Los
Chichos tenían su banda sonora, como sus colegas Los Chunguitos, quienes también
triunfaban, pero entre un público más heterogéneo, integrados en el mercado
musical. Los Chichos parecían ahora perder algo de fuerza.
La decadencia
(1985-1990)
En los
siguientes cinco años sólo sacan dos discos de estudio. Las rencillas internas (
especialmente entre Jero y Julio )y los problemas con las drogas ( un auténtico
mal sueño que con el tiempo sólo aplacó "el culto" ) aceleran la marcha de Juan
Antonio Jiménez. Su testamento final es un valioso doble álbum en directo en la
sala Jácara de Madrid con todos sus éxitos, dejando a miles de seguidores con la
incertidumbre de saber qué iba a pasar con ellos. Los hermanos González retoman
el grupo con la incorporación de Junior, hijo de Emilio, que ya había sustituido
al Jero en algunas galas. Definitivamente será admitido tras un concierto en el
Parque de Atracciones de Montjuich en 1991. Pero la calidad del trío se
resentirá y sus tres discos editados en los años 90, con Julio como nuevo líder,
no llegarán al nivel de los anteriores. Mientras tanto, a
Jero ( ya como "Jeros" ), le producen dos
discos mediocres, pasto de las máquinas expendedoras de casettes de las
gasolineras, aunque su talento seguía siendo muy admirado y su figura era
respetadísima por todos. Desgraciadamente no soportó su situación y se suicidó a
finales de 1995. Fue una conmoción y todo el mundillo artístico reconoció que se
había ido un fenómeno. Años después, su hijo Chaboli ( un músico sobresaliente )
se vio con el coraje suficiente para reunir a un montón de artistas admiradores
de su padre y meterse en un estudio para versionar sus éxitos, pero el resultado
no fue nada excepcional.
La nueva
formación (1990-actualidad)
Los Chichos
nunca han dejado de tener seguidores ("chicheros") ni de vender miles de
casetes, ni siquiera en sus peores momentos. Resulta digna de estudio la
fidelidad de sus acólitos. Hay una anécdota que describe a la perfección las
sensaciones que su música despierta: estando ellos cantando temas de su último
disco juntos en el programa "La Matiné" de TVE en 1989 se puede observar cómo la
simpática periodista andaluza Irma Soriano salta de su asiento como un rayo y se
lía a bailar y a cantar absolutamente entregada. En el año 2000, la reedición de
un recopilatorio en doble compacto les hizo alcanzar de nuevo los primeros
puestos de las listas. Con una imagen más elegante, algunos cambios en los temas
de las canciones y una buena producción, llegaron a ser Disco de Oro con
Ladrón de Amores, lanzado en 2001. Algo
similar ocurrió más tarde con
Cabibi, lanzado en 2002. Y es ya
inminente el nacimiento de un nuevo trabajo para el 2008, "El amor deja
Sentencia", mientras su discografía se edita entera en compacto. Y esto no va
haciendo más que incrementar las ventas (casi 20 millones de copias ya) de uno
de los conjuntos más populares en España de todos los tiempos.
La música
Evolución
El estilo
musical del grupo es el flamenco en su variante de rumba fusionado con el pop,
con los arreglos y producción de
Jose Torregrossa, siendo los pioneros y
creadores del estilo
flamenco-pop, testigo que recogerán
numerosos grupos como Las Grecas, Los Chunguitos, Los Chorbos, Perlita de Huelva
y, años después, conjuntos como Estopa. Además, su producción abarca en casos
concretos, otros estilos. En realidad son herederos de la rumba catalana, como
todos los de su género, esa importada de Cuba y subida de revoluciones, pero
sustentados en una base flamenca y/o folcklórica y sazonada con los sonidos del
momento: pop y rock ( recordemos a Dolores Vargas "La Terremoto", por ejemplo )
y, de forma novedosa, soul y funky. Como se ha dicho más arriba, esta
característica les acerca al sonido Motown y al que recreaban los músicos negros
( Isaac Hayes, Marvin Gaye... )para las películas protagonizadas por Pam Grier y
que reivindicaban a los suyos. En el caso de Los Chichos ocurre lo mismo con la
étnia gitana: un grupo social marginado por la sociedad paya y la dictadura
franquista y que quiere hacerse valer.
La evolución
musical puede dividirse en: la primera etapa, de 1973 hasta 1977, con "Ni más ni
menos" hasta "Son
ilusiones", siendo este disco un trabajo de transición y uno de los
más logrados en la trayectoria musical del trío. La segunda etapa, desde 1978
hasta 1983, con "Mala
ruina tengas" hasta "Déjame
Solo", una etapa de extraorinaria creatividad y madurez, alcanzando
una de sus cumbres en "Amor
de compra y venta", en 1980. La tercera etapa, desde 1984 hasta 1985,
abarcando sus discos "Adelante" y "Yo
el Vaquilla", siendo la etapa de mayor éxito y cúspide artística del
grupo. La cuarta, de 1986 hasta 1990, donde se percibe una decadencia cada vez
mayor, son menos prolíficos que en las etapas anteriores, y alcanzan su punto
más bajo con el disco "Ojos
negros" y la salida de Jeros en 1990. Y la última etapa, la actual,
que va de 1990 hasta hoy, y quizá la más dura.
La
instrumentación
El resultado
de combinar la
rumba flamenca y el pop, junto a los
arreglos de Torregrossa, produjeron una instrumentación variada y, a la vez
moderna y tradicional, donde la formación básica la constituye batería,
guitarras clásicas, cuerdas, bajo eléctrico y vientos metales durante la mayor
parte de la trayectoria del grupo. Pero otros instrumentos irán apareciendo en
sucesivas etapas: entre estos cabe mencionar el clave, el piano, el sintetizador
y una percusión de lo más variopinta, que participan en muchas canciones del
trío, en particular las de los dos primeros álbumes.
En lo
referente a la parte vocal también hay una variedad muy notable en cuanto a las
combinaciones y participaciones que se dan en las canciones, con el añadido de
coros y voces femeninas gitanas en muchas de ellas. Pero se dan dos
combinaciones que estarán presentes a lo largo de toda su trayectoria: el trío
vocal y la canción cantada en solitario por algún componente del grupo. El
maestro Torregrosa contaba en el libro "Nosotros Los Chichos" lo que le costó
conjuntar las voces de los tres. Luego con el tiempo, su complicidad y
experiencia les permitía cantar unos por encima de otros sin ninguna fisura.
Generalmente, cuando una sola voz se apoderaba de la mayor parte de la canción
solía ser el compositor de ésta. O sea, Jero solía cantar sus canciones y los
hermanos González le hacían el coro. Y ellos a la inversa. Pero en sus primeros
discos lo hacían casi siempre los tres al unísono.
Los autores
Jeros es el
principal, el más prolífico y notable compositor del grupo. Él componía todo el
material en los inicios y primera etapa, desde 1973 hasta 1976, salvo en 1977 en
que Emilio compuso dos canciones. Juan Antonio Jiménez, Jero, gitano de
Valladolid, fue como dijimos antes un fuera de serie. A pesar de no haber ido
prácticamente al colegio, su talento innato y su sensibilidad le hicieron
destacar rápidamente.Compuso los primeros éxitos y singles que hicieron ganar
fama y reconocimiento al trío, empezando en 1974 con "Ni
Mas y menos", "Quiero
ser libre" y "Te
vas,Me dejas " de su primer disco, con estribillos memorables,
algunos en caló, algo inaudito: "Vente, mi siana Juana, vente mi siana...",
"...pero a uno de ellos le chitaron basti:- Me han ostilao, vosotros najar
ya...-" Su importancia como cerebro y elemento central del grupo fue vital a lo
largo de toda su vida artística. La puesta en escena de los tres, con él en
medio y los hermanos haciéndole como de "altavoces" ( eso dice Valderrama en el
libro "Nosotros Los Chichos"), vestidos primero con ropas ye-yés y luego de
punta en blanco o enfundados en trajes impolutos es de las que no se olvidan.
Los giros y tirabuzones de Emilio sobre el escenario también eran marca de la
casa.
En 1977, los
hermanos González empiezan a componer material, contribuyendo cada vez con más
canciones, al principio con la ayuda de H. Humanes. Era lógico que todos
quisieran su porción por los derechos de autor, así que al final se acuerda que
Jero componga cuatro y ellos tres cada uno por disco. Una canción del álbum "Bailarás
con Alegría" titulada "El
Cuadro" la compuso el cantante flamenco conocido como "El Luis" (Luis
Barrul Salazar). El ritmo compositivo del grupo se resintió en la ultima etapa
de Jeros como componente: sacaron sólo dos discos en 1987 y 1988 y de calidad
inferior a los anteriores.
Desde 1990,
estando Junior en el grupo, casi todo el material lo componen los hermanos
González. Junior aporta algunos temas de creación propia, especialmente para el
disco "Gitano", pero la mayoría son canciones que fueron prestadas a otros y que
ahora retoman. Julio continúa cantando sobre los que le traicionan y Emilio
sobre las mujeres de la noche. Pero el mejor tema de su primer largo sin Jeros
es "Nieve", escrita por el luego popular
Queco. La década transcurre y la rumba
suburbial no parece gozar de muy buena salud. Sin embargo, Los Chichos son más
que un grupo, son una marca. Y con el nuevo siglo, su nombre resplandece otra
vez. |