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Cada vez es mayor el
número de personas que sienten la necesidad de darle un sentido
más profundo a sus vidas, que buscan un método para centrarse y
adquirir paz y sabiduría, o simplemente para adquirir mejor
salud y bienestar en medio de este mundo tan frenético donde
vivimos. El tai chi chuan, un arte marcial interno proveniente
de la China y que tiene sus bases en la filosofía taoísta, nos
ofrece una alternativa a esta demanda.
Voy a tratar de dar algunos consejos para aquellas personas que
deseen aprender tai chi chuan y puedan necesitar una pequeña
guía, y al mismo tiempo me gustaría que este articulo sirviese
para aquellas otra que, aunque ya hayan empezado, tengan algunas
dudas. Por supuesto me gustaría dar una respuesta más individual
a cada una, pero esto se me antoja una tarea ya casi imposible
antes de empezarla, así que me he decido por reflejar
simplemente mi opinión personal sobre el tai chi chuan.
Por una parte, para aprender, independientemente de lo que
queramos aprender, primero debemos vaciarnos de todo prejuicio o
de enjuiciar demasiado, pues ello nos cierra la capacidad de
estudiar; deberíamos comportarnos tal como aprenden los niños de
sus padres y del entorno, simplemente les imitan, están
totalmente abiertos y tienen un alto grado de curiosidad. Esto
no quiere decir que aceptemos todo lo que nos ofrezcan sin
asegurarnos de que las ofertas que hay en este sector sean
presentadas por personas competentes: el principiante que desee
iniciarse en este arte, para cerciorarse un poco de que el
monitor reúne unas cualidades mínimas para dar clases de tai chi
chuan, puede simplemente hacer preguntas para deducir si tiene
mucha experiencia o poca e insistiendo en querer obtener más
informaciones como por ejemplo, quien es su maestro, cuanto
tiempo lleva practicando, que estilo de tai chi chuan ha
aprendido, si mantiene contacto regularmente con su maestro y en
general hacerse una imagen de esta persona. De todas formas,
para un principiante es muy difícil valorar hasta que punto un
monitor es profesional o solo aficionado, así que tendrá que
dejarse guiar también por su intuición y quizás lo mas
importante es que vea que hay honestidad pues un aficionado o un
monitor de tai chi chuan que esté en sus comienzos, aunque se le
vea inseguro, no tiene porque ser malo pues está simplemente
adentrándose en un terreno que para él también es nuevo. Estoy
convencido de que todo el que trata de enseñar de corazón
intenta hacerlo lo mejor posible.

Aprender tai chi chuan no se puede comparar a realizar unos
estudios en una escuela o universidad ya que no estamos tratando
con una ciencia exacta, sino que depende mucho de la situación,
el interés, la dedicación. También hay que tener en cuenta que,
al tratarse de un arte marcial chino con una base filosófica de
una cultura lejana a la nuestra, a algunos occidentales les
puede resultar de difícil comprensión al principio.
"Un doctor occidental muy culto y estudioso llegó un día a un
maestro asiático para preguntarle por la sabiduría y la
iluminación espiritual. El maestro le preguntó si quería una
taza de té a lo que el occidental respondió que sí. A
continuación, el maestro comenzó a servirle la taza de té, pero
al llegar al borde no se detuvo sino que continuó vertiendo
líquido hasta derramar una parte en el suelo. El doctor,
asombrado y exaltado por el comportamiento del maestro, al no
entender que sucedía, comenzó a gritarle para que no vertiese
más té:
-¿pero, qué está haciendo? ¿no ve que está derramándolo todo
fuera?, repuso el hombre.
- Usted es como ésta taza, llena de té; cree que sabe mucho,
está lleno de teorías, dogmas, opiniones y prejuicios. Quiere
aprender mucho de mi, y yo le agradezco que haya hecho un viaje
tan largo, pero si no se vacía primero, yo no puedo enseñarle
nada."
¿Qué se aprende en
el tai chi?:
Existen muchos
estilos diferentes de tai chi chuan aunque todos tienen unas
bases muy parecidas y todos provienen y han sido influenciados
por el kung fu (artes marciales) y el chi kung (arte de respirar
y de sanación). Los estilos más practicados son el yang, el chen,
el wu, y el sun, pero en China hay muchos otros y antiguamente
describían simplemente el nombre de la familia que los
practicaba, es decir yang, chen, wu, sun son solo apellidos. El
estilo chen es uno de los más antiguos y se cree que fue el
primer estilo de tai chi chuan que existió, derivándose de él
todos los demás. Sin embargo el estilo yang es uno de los más
practicados hoy en día en todo el mundo.
Una de las primeras cosas que se aprenden en una clase de
tai chi chuan, es a diferenciar entre las dos energías, yin
y yang, para encontrar el punto más armónico posible entre
ambos. Todas las exageraciones nos llevan al desequilibrio,
ya sea emocional o físico; si apoyamos el peso de nuestro
cuerpo demasiado hacia adelante, podríamos perder el
equilibrio, si ponemos demasiado peso hacia atrás, nos
podrían empujar con facilidad. Se busca un estado relajado
pero no flojo, alerta pero no tenso.
Una persona que se decida a practicar tai chi chuan
aprenderá cómo respirar mejor y meditar, cómo mantener una
posición centrada de su cuerpo que le permita estar activo y
ahorrar energía al mismo tiempo y aprenderá también ciertas
partes del arte de la defensa personal. Se podría definir
resumiéndolo en tres pilares: se practica como arte marcial,
como meditación y como ejercicio de sanación. |
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La forma de tai chi chuan (esos movimientos tan lentos en el
parque) no es ni mas ni menos que la base que nos va a guiar
durante todo el aprendizaje en los diferentes niveles, sin una
buena base no se puede construir nada estable. De ahí la
importancia de aprender correctamente la forma de tai chi chuan.
Los nombres de las posturas del tai chi chuan son a veces muy
filosóficas y expresivas como "La Grulla levanta su ala",
"Abrazar la Luna", "El Tigre regresa a la montaña", otras veces
sin embargo solo prácticas como "Paso hacia adelante y golpear
con el puño", "Empujar", "Desviar", "Presionar".
Una vez aprendida toda la tabla, se aprende el significado de
sus movimientos uno a uno. A esto se le llama aprender las
aplicaciones de la forma, pues no se trata de solamente
realizar los movimientos en el aire sino de saber qué significan
y cómo se emplean en una situación más espontánea como puede ser
una situación de defensa personal o, como suele decir el maestro
William Chi-Cheng Chen, "también nos ayuda para servir una taza
de té o un café, abrir una puerta, levantar un peso
correctamente sin dañarnos la espalda, empujar un mueble de una
habitación a otra con el menor esfuerzo posible" es decir, en
situaciones muy cotidianas.
Luego están los ejercicios que se practican con un compañero que
se llaman: empuje de manos (tui shou y ta lu) y el combate (san
shou).
En el empuje de manos se aprende la habilidad de escuchar los
movimientos del compañero para captar su intención y reaccionar
antes o en el momento justo de que nos ataque o empuje. Esto
requiere un alto grado de sensibilidad y concentración mental y
tiene unos beneficios sobre la percepción de nuestro propio
cuerpo y nuestros pensamientos, así como del tiempo y el
espacio.
El combate, es la parte que más tiene que ver con la defensa
personal pues su practica es ya más realista y rápida,
utilizándose las técnicas aprendidas en la forma de tai chi
chuan y en el empuje de manos. Aquí se aprende a reaccionar
espontáneamente ante cualquier situación.
También hay disciplinas tradicionales de tai chi chuan con armas
como la espada, el sable, el abanico y el palo. Estas formas se
aprenden después de tener una base en el tai chi chuan y son muy
recomendables para entender la dinámica de movimientos más
rápidos aplicándolos al utilizar un objeto; se trata de ser una
unidad con el arma y armonizar con ella.
Un buen entrenamiento de tai chi chuan debe dedicarse tanto a
aprender las formas en solitario, como a aprender los ejercicios
con un compañero, que es como se suele hacer en China, su país
de origen. El tai chi chuan es un arte muy profundo y variado
tanto como disciplina espiritual, ejercicio de sanación y como
arte marcial, sin ser mas importante un cosa que la otra, por
eso hay que impregnarse de las tres para llegar a entender el
todo.
Quizás uno de los cambios mas observados en practicantes de tai
chi chuan, es que se suelen volver mas atentos y que desarrollan
una manera de entender la vida mas pacifica, no se sobresaltan
ni actúan exageradamente. Pero lo más valioso es que el tai chi
chuan es un método taoísta que trata de enseñarnos a descubrir
el camino hacia el maestro interior que cada uno lleva dentro de
si mismo.

A continuación me gustaría mencionar la siguiente anécdota:
cuenta la historia que un maestro muy famoso de tai chi chuan
solía practicar la energía ting jing (escuchar, sentir, estar
alerta) con un pájaro que dejaba posar en su brazo: al querer el
pájaro echar a volar, no podía, pues el maestro escuchaba la
intención del animal milésimas de segundo antes de que el ave
siquiera tuviese consciencia de que iba a volar. Entonces, con
mucha habilidad receptiva, el maestro cedía su brazo hacia
abajo, de manera que, el pájaro no encontraba un suelo firme
donde apoyarse para coger el impulso que necesitaba para
levantar el vuelo.
No es necesario hacer estas proezas ni otras acrobacias fuera de
serie para notar los beneficios del tai chi chuan, pero nos da
una idea del camino a seguir; ser receptivo y estar en armonía
con la naturaleza.
¿Qué beneficios nos
aporta el tai chi?:
El tai chi chuan nos
da una base, a partir de la cual desarrollamos una estructura
interna, tanto en el ámbito físico como en el mental. Ya que
existe una interacción tan grande entre estos dos aspectos , el
resultado de la práctica del tai chi, es que nos lleva a hacer
reflexiones que pueden llegar a obsequiarnos con conocimientos
muy profundos sobre nuestro ser en el plano intelectual,
filosófico y espiritual, pero también al mismo tiempo en el muy
concreto y practico como pueden ser las tares diarias, el
trabajo, la salud y el bienestar, o ayudándonos a enfocar las
situaciones conflictivas de otra manera más relajada.
Me acuerdo de un amigo chino experto en artes marciales que
siempre me decía: "de todas las artes marciales, el tai chi
chuan es la que más me gusta porque también me ayuda a pensar."
Yo siempre he interpretado que quería decir que para practicar
el tai chi chuan, no solo hay que hacer unos movimientos a
cámara lenta como si fuéramos sonámbulos o aprender unas
técnicas de defensa personal y un par de trucos de artes
marciales, sino que hay que recapacitar y meditar sobre ellos,
que se trata de "un arte marcial inteligente".
Cuando alguien me pregunta por los "resultados" del tai chi
chuan a corto plazo, es decir, cuanto tiempo se necesita para
"cogerlo", o cuanto tiempo tarda en desaparecer un problema de
tensión en los hombros o la espalda, mi respuesta suele ser que
el tai chi chuan no es una aspirina sino una forma de vida. Es
como regar una planta todos los días y dedicarle atención para
que crezca sana y fuerte.
Tenemos que tener claro, que los problemas cotidianos que nos
surgen a los habitantes de esta sociedad moderna de ritmo
vertiginoso, no vamos a solucionarlos en una clase de hora y
media de tai chi chuan, ni tampoco en una semana o dos, sino que
al principio lo mas conveniente es estar abiertos a las
experiencias que nos vaya aportando el entrenamiento, sin
esperar nada concreto. Uno de los problemas de los occidentales
es querer obtener la iluminación en un taller de fin de semana
por cien euros. Siento defraudar a las personas que vienen a mis
cursos con esta idea, pero me gusta que sepan desde el principio
que el tai chi nos enseña a poner los pies en la tierra. Por
eso, antes de entrar en una sala de entrenamiento, o donde lo
vayamos a practicar, lo mejor es dejar todos nuestros problemas
y expectativas fuera antes de entrar por la puerta, por respeto
hacia los demás, para no molestar a nadie con nuestras quejas,
pensamientos o estado de ánimo, lo mismo que podríamos dejar los
zapatos en la entrada para no ensuciar el suelo de toda la casa.
Esto es un ritual en los países asiáticos .
Lo que sí puede sernos útil en la vida diaria de aprender el tai
chi chuan, es ser más conscientes, estar más centrados y
concentrados, mas alerta de manera que aprovechemos todo lo que
aprendamos durante las fases de entrenamiento, en las clases o
talleres de tai chi chuan y lo apliquemos luego lo mejor que
podamos adaptándolo a la situación concreta.
El tai chi chuan nos enseña a mantener una postura enraizada,
firme y relajada al mismo tiempo, a utilizar nuestro cuerpo de
la manera más económica y efectiva posible durante las
actividades diarias y como arte de defensa personal, no solo
durante el entrenamiento.
Cuanto más relajados estemos, mejor podremos adaptarnos a la
situación que nos cree un contratiempo. En el empuje de manos,
el estar lo más relajado posible, nos ayuda a escuchar y prever
los movimientos de la persona que está intentando empujarnos,
pudiendo antecedernos a su acción, antes de que sea demasiado
tarde. Más vale prevenir que curar.
Luis Molera,
Abril de 2002 |