
Este
síndrome, llamado también colon espástico o IBS (sus siglas
en inglés), no está considerado como una enfermedad
propiamente como |
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tal sino más bien como un trastorno
funcional porque es causado por una contracción y distensión
anormal de los músculos intestinales.
Este movimiento entorpece el paso de los
alimentos y los materiales de desecho por el conducto
gastrointestinal causando una serie de síntomas entre los cuales
podemos mencionar:
Entre sus causas, se menciona:
La combinación
de remedios caseros, estrategias alimenticias y otras
recomendaciones pueden controlar el problema en la gran mayoría
de las personas que sufren de este síndrome. Sin embargo, se
aconseja que la persona obtenga un diagnóstico médico previo con
el fin de confirmar que se trata efectivamente de IBS y
descartar así la posibilidad de que sea otra dolencia.
Remedios
populares
Remedio
popular #1:
Consumir un
aguacate rociado con dos cucharaditas de vinagre de sidra de
manzana lo cual beneficia la digestión facilitando el paso de
los alimentos por los intestinos.
Remedio
popular #2:
Tomar una
cucharadita de melaza disuelta en una taza de agua caliente.
Remedio
popular #3:
Hervir dos
cucharadas de manzanilla en una taza de agua por10 minutos.
Dejar refrescar y tomar después de cada comida.
Remedio
popular #4:
Lavar dos
pedazos (tamaño regular) de raíz de jengibre y luego cortarlos
en pedazos pequeños. Después agregarlos a una taza de agua que
deberá hervir por 15 minutos. Tomar después de cada comida.
Recomendaciones
Comer con
frecuencia y menos cantidad. Consumir comidas pequeñas con
frecuencia y comerlas lentamente puede ayudar con las
contracciones anormales de los intestinos, ya que reduce el
estímulo excesivo del sistema digestivo.
Añadir
fibra a la dieta. Mucha gente que padece de este síndrome
mejora mucho cuando añade a su dieta alimentos con alto
contenido de fibra como granos enteros, salvados, los vegetales,
las frutas y los suplementos de pectina, ya que con ellos se
aumenta el volumen de las heces fecales lo cual alivia los
retortijones, la diarrea y el estreñimiento.
Tomar
muchos líquidos. Para que la fibra pueda facilitar el
trabajo del intestino, requiere líquidos. Por regla general, se
recomienda beber entre seis y ocho vasos de líquido día. Sin
embargo, es necesario tomar en consideración que en los días de
verano, donde usualmente las personas sudan más, se necesita
tomar un poco más de agua.
Evitar alimentos que causan
sensibilidad y alergias. Varios estudios han demostrado que
el consumo de ciertos alimentos considerados como causantes de
sensibilidad y alergias como las frutas cítricas, el maíz, los
productos lácteos, los huevos, las nueces, las papas, los
tomates, el trigo, el chocolate, la carne de cerdo y los
aditivos o colorantes, pueden también causar ataques de IBS en
muchas personas. Si desea determinar con exactitud cuáles de
estos alimentos pueden estar causando el síndrome de intestino
irritable, debe eliminar éstos completamente de ka dieta durante
dos semanas, y luego volver a introducir uno a la vez. De esta
forma, si nota alguna molestia, podrá estar seguro que debe
evitar ese alimento.
Evitar
alimentos que produzcan gases. Algunas personas con síndrome
del intestino irritable empeoran cuando ingieren alimentos que
producen gases. Por ello, se recomienda evitar el consumo de
porotos, col o repollo, repollitos de Bruselas, brócoli,
coliflor y cebollas.
Reducir las
grasas. La grasa es un importante estímulo para las
contracciones del colon y, por lo tanto, puede empeorar el
síndrome del intestino irritable. De allí la necesidad de
reducir y hasta eliminar la grasa como las salsas, carne grasosa
y alimentos fritos.
Tener
cuidado con los alimentos condimentados. Ciertas personas
con síndrome del intestino irritable son sensibles a los
pimientos, picantes y demás especias. Por ello, se recomienda,
consumirlo con moderación o hasta eliminarlo de la dieta.
Evitar las
bebidas alcohólicas y el café. Tal vez de todas las bebidas
alcohólicas las que más pueden agravar un colon irritable son la
cerveza y el vino tinto. En el caso del café, el malestar es, en
gran medida, causado por la cafeína, pero también pueden serlo
por las resinas de la propia semilla del café. Una
recomendación sería cambiar a café descafeinado, pero si
persisten los malestares debe eliminar, de inmediato, el consumo
de café.
Controlar
el estés. Debido a que, según investigaciones realizadas,
gran parte de los problemas de un intestino irritable pueden
tener una raíz en el estrés, se aconseja mantener el control
frente a situaciones que causen tensión. Para ellos existen
muchas técnicas. Por ejemplo, cuando se sienta los dolores
abdominales, se puede respirar profundamente, y tomar conciencia
de lo que está sucediendo reconociendo que eso ya ha sucedido
antes y que pronto pasará.
Igualmente, se
puede emplear las técnicas de visualización. Un ejemplo de ella
consiste en lo siguiente: Si una persona siente dolor, debe
dejar de hacer lo que esté haciendo y debe buscar un lugar
cómodo donde sentarse o recostarse. Luego, debe cerrar los ojos
y, en vez de concentrarse en el dolor, debe imaginar que está
zambulléndose en una hermosa playa tropical donde las palmeras
se mueven serenamente o que está caminando por un frondoso
jardín en una lejana isla exótica.
Llevar un
diario donde se anote los eventos que causan tensión. Es
importante que la persona que sufre este trastorno lleve un
diario que le ayude a determinar cuál tipo de tensión le puede
estar ocasionando los malestares con el fin de evitarlo en el
futuro.
No fumar.
Mucha gente experimenta problemas del síndrome del intestino
irritable cuando fuma. Por ello, se aconseja dejar de fumar.
Hacer
ejercicio El ejercicio se recomienda por diferentes razones
siendo una de ellas el hecho que fortalece el cuerpo (y el
intestino también) y, además, ayuda a aliviar la tensión y
libera endorfinas que ayudan a controlar el dolor. Sin
embargo, todo en exceso es malo y si la persona con este
problema se excede a la hora de hacer ejercicio, esto le puede
producir diarrea. |