De toda la familia de gatos, el león siempre
ha sido considerado por el hombre como el
Rey de los animales. Admirado por su
nobleza, lealtad, habilidades, fuerza y
valentía a lo largo de la historia, se han
encontrado dibujos de leones realizados por
hombres hace más de 15.000 años.
No obstante, el león
es solo el segundo más grande de los felinos
(el más grande es
el tigre)
y tampoco es el más rápido. Los leones
machos en su hábitat natural pueden llegar a
medir hasta 3 metros, incluyendo su cola, y
las leonas un poco menos. Pesan entre 150 y
225 kilos y viven entre 15 y 20 de años.
A pesar de su fama
de animal feroz, los leones se muestran muy
sociables dentro de su manada. Siempre hay
más leonas que leones en una manada que
puede tener desde 3 hasta 40 animales.
Son las leonas que
hacen la mayor parte de la caza y que cuidan
a los cachorros y les enseñan a cazar.
Además
suelen parir sus cachorros al mismo tiempo
(normalmente de 3 a 4 cachorros por leona) y
se ayudan entre ellas con la crianza de los
pequeños. Siempre hay mucho más hembras que
machos en una manada. Cuando un macho se
convierte en líder de su grupo, es frecuente
que lo primero que haga es matar a todos los
cachorros, para eliminar la herencia de su
predecesor y asegurarse de que todos los
futuros cachorros tengan sus genes.
El papel más
importante de los machos en una manada de
leones es defender el territorio.
El
rugido de un león
se puede escuchar a una distancia de hasta 8
kilómetros, y está diseñado para advertir a
posibles intrusos y para llamar a miembros
de su manada para que vuelvan al grupo.
También se utiliza
para comunicarse con otras manadas de leones
que viven en el vecindario.
A pesar de su buena
fama como cazador, el león es relativamente
torpe y solo logra cazar su objetivo en un
20-30% de sus intentos. Cazan en equipo y,
si no logran alcanzar nada, no tienen
inconveniente en apoderarse de los restos de
un animal cazado por otro especie. Por eso
se les llaman "oportunistas". Después de la
caza, los leones suelen comer primero, luego
las leonas (muchas veces con peleas entre
ellas) y por último, los cachorros.
Los leones que
viven en África se consideran animales en
peligro y los pocos que sobreviven en Asia
se considera especie en peligro de
extinción.